¿Y si el café es el secreto para combatir la obesidad?

Científicos de la Universidad de Nottingham (Gran Bretaña) han descubierto que tomar una taza de café puede estimular la ‘grasa marrón’, encargada de controlar las grasas, y fundamental para prevenir la obesidad y la diabetes. Lo explican en un estudio en la revista «Scientific Reports». diseñado para identificar, en humanos, compuestos que podrían tener un efecto directo en las funciones de la ‘grasa marrón’. Las células de grasa son de tres tipos: la grasa blanca, la más común, es la grasa almacenada asociada con trastornos metabólicos, como la diabetes y la obesidad. Las grasas marrón y parda contienen más mitocondrias, las centrales de energía de la célula, lo que permite que quemen combustible de manera más eficiente. La grasa marrón se activa en condiciones de frío y se quema para generar calor, mientras que la grasa parda se encuentra en racimos dentro de la grasa blanca, aunque se sabe poco sobre sus funciones. Las personas con un índice de masa corporal (IMC) más bajo, por lo tanto, tienen una mayor cantidad de grasa marrón. Las células de grasa son de tres tipos: la grasa blanca, asociada con trastornos metabólicos, como la diabetes y la obesidad, y las grasas marrón y parda que queman combustible de manera más eficiente «La grasa marrón funciona de manera diferente a otras grasas en su cuerpo y produce calor al quemar azúcar y grasa, a menudo en respuesta al frío –explica Michael Symonds, co-director del estudio-. Aumentar su actividad mejora el control del azúcar en la sangre y los niveles de lípidos en la sangre y las calorías extra quemadas ayudan a perder peso. Sin embargo, hasta ahora, nadie ha encontrado una forma aceptable de estimular su actividad en los seres humanos». Symonds apunta que se trata del «primer estudio en humanos que muestra que algo como una taza de café puede tener un efecto directo en las funciones de la grasa marrón. Las implicaciones potenciales de nuestros resultados son bastante grandes, ya que tanto la obesidad como la diabetes son un importante problema de salud en todo el mundo. La grasa marrón- subraya-podría ser potencialmente parte de la solución». El equipo comenzó con una serie de estudios llevado a cabo en células madre para ver si la cafeína podía estimular la grasa parda. Una vez que encontraron la dosis correcta, pasaron a los humanos para ver si los resultados eran similares. Los investigadores emplearon una técnica de imagen térmica para rastrear las reservas de grasa marrón del cuerpo. La técnica, no invasiva, ayuda al equipo a localizar la grasa parda y evaluar su capacidad para producir calor. «De nuestro trabajo anterior, sabíamos que la grasa marrón se encuentra principalmente en la región del cuello, por lo que pudimos visualizar a alguien inmediatamente después de tomar una bebida para ver si la grasa marrón se calentaba», explica el profesor Symonds. Una vez que se haya confirmado qué componente es responsable de esto, podría potencialmente usarse como parte de un régimen de control de peso o como parte del programa de regulación de la glucosa para ayudar a prevenir la diabetes Y los resultados fueron positivos. «Ahora debemos determinar que la cafeína como uno de los ingredientes del café actúa como estímulo, o si hay otro componente que ayude con la activación de la grasa marrón. Actualmente estamos considerando los suplementos de cafeína para evaluar si el efecto es similar». El investigador señala que una vez que se haya confirmado qué componente es responsable de esto, «podría potencialmente usarse como parte de un régimen de control de peso o como parte del programa de regulación de la glucosa para ayudar a prevenir la diabetes». En nuestro país el café no es sólo una bebida, es una forma de vida. No hacemos un descanso en el trabajo, vamos a por un café; si queremos tener una charla informal con alguien, quedamos para un café, y las largas sobremesas propias de nuestra cultura se acompañan de un café. Este elixir al que muchos recurren a primera hora de la mañana para «sentirse persona» ha estado perseguido a veces por una injusta mala reputación. Ahora, tenemos una nueva razón para tomarlo.
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Científicos de la Universidad de Nottingham (Gran Bretaña) han descubierto que tomar una taza de café puede estimular la ‘grasa marrón’, encargada de controlar las grasas, y fundamental para prevenir la obesidad y la diabetes. Lo explican en un estudio en la revista «Scientific Reports». diseñado para identificar, en humanos, compuestos que podrían tener un efecto directo en las funciones de la ‘grasa marrón’. Las células de grasa son de tres tipos: la grasa blanca, la más común, es la grasa almacenada asociada con trastornos metabólicos, como la diabetes y la obesidad. Las grasas marrón y parda contienen más mitocondrias, las centrales de energía de la célula, lo que permite que quemen combustible de manera más eficiente. La grasa marrón se activa en condiciones de frío y se quema para generar calor, mientras que la grasa parda se encuentra en racimos dentro de la grasa blanca, aunque se sabe poco sobre sus funciones. Las personas con un índice de masa corporal (IMC) más bajo, por lo tanto, tienen una mayor cantidad de grasa marrón. Las células de grasa son de tres tipos: la grasa blanca, asociada con trastornos metabólicos, como la diabetes y la obesidad, y las grasas marrón y parda que queman combustible de manera más eficiente «La grasa marrón funciona de manera diferente a otras grasas en su cuerpo y produce calor al quemar azúcar y grasa, a menudo en respuesta al frío –explica Michael Symonds, co-director del estudio-. Aumentar su actividad mejora el control del azúcar en la sangre y los niveles de lípidos en la sangre y las calorías extra quemadas ayudan a perder peso. Sin embargo, hasta ahora, nadie ha encontrado una forma aceptable de estimular su actividad en los seres humanos». Symonds apunta que se trata del «primer estudio en humanos que muestra que algo como una taza de café puede tener un efecto directo en las funciones de la grasa marrón. Las implicaciones potenciales de nuestros resultados son bastante grandes, ya que tanto la obesidad como la diabetes son un importante problema de salud en todo el mundo. La grasa marrón- subraya-podría ser potencialmente parte de la solución». El equipo comenzó con una serie de estudios llevado a cabo en células madre para ver si la cafeína podía estimular la grasa parda. Una vez que encontraron la dosis correcta, pasaron a los humanos para ver si los resultados eran similares. Los investigadores emplearon una técnica de imagen térmica para rastrear las reservas de grasa marrón del cuerpo. La técnica, no invasiva, ayuda al equipo a localizar la grasa parda y evaluar su capacidad para producir calor. «De nuestro trabajo anterior, sabíamos que la grasa marrón se encuentra principalmente en la región del cuello, por lo que pudimos visualizar a alguien inmediatamente después de tomar una bebida para ver si la grasa marrón se calentaba», explica el profesor Symonds. Una vez que se haya confirmado qué componente es responsable de esto, podría potencialmente usarse como parte de un régimen de control de peso o como parte del programa de regulación de la glucosa para ayudar a prevenir la diabetes Y los resultados fueron positivos. «Ahora debemos determinar que la cafeína como uno de los ingredientes del café actúa como estímulo, o si hay otro componente que ayude con la activación de la grasa marrón. Actualmente estamos considerando los suplementos de cafeína para evaluar si el efecto es similar». El investigador señala que una vez que se haya confirmado qué componente es responsable de esto, «podría potencialmente usarse como parte de un régimen de control de peso o como parte del programa de regulación de la glucosa para ayudar a prevenir la diabetes». En nuestro país el café no es sólo una bebida, es una forma de vida. No hacemos un descanso en el trabajo, vamos a por un café; si queremos tener una charla informal con alguien, quedamos para un café, y las largas sobremesas propias de nuestra cultura se acompañan de un café. Este elixir al que muchos recurren a primera hora de la mañana para «sentirse persona» ha estado perseguido a veces por una injusta mala reputación. Ahora, tenemos una nueva razón para tomarlo.