Vigila la hora de cenar, puede promover el sobrepeso y la obesidad

Comer tarde puede contribuir al aumento de peso, según un nuevo estudio presentado este en ENDO 2019, la reunión anual de la Sociedad Endocrina de Estados Unidos, que se celebra en Nueva Orleans (EE.UU.). Estudios anteriores han sugerido que comer y dormir a horas tardías puede estar relacionado con la obesidad. Pero, señala el autor principal, Adnin Zaman, de la Universidad de Colorado en Denver, Colorado (EE.UU.),«pocos estudios han evaluado el momento de las comidas y el sueño en adultos con obesidad, y no está claro si cenar a horas tardías se asocia con una menor duración del sueño o mayor grasa corporal». Los investigadores analizaron a un grupo de 31 adultos con sobrepeso y obesos, con una edad media de 36 años, el 90% mujeres. El estudio utilizó tres tipos de tecnología para registrar el sueño, la actividad física y los patrones de alimentación de los participantes. Las participantes llevaban un dispositivo electrónico activPAL en el muslo, que midió cuánto tiempo pasaron en actividades físicas y sedentarias. También llevaban un Actiwatch, que evalúa los patrones de sueño/vigilia. Se les pidió que usaran una aplicación telefónica llamada MealLogger para fotografiar y marcar la hora de todas las comidas y tentempiés a lo largo del día. La sincronización más tardía de las comidas se asoció con un mayor índice de masa corporal y una mayor grasa corporal Los científicos descubrieron que, de media, las participantes consumían alimentos durante un periodo de 11 horas durante el día y dormían aproximadamente 7 horas por noche. Las personas que cenaban más tarde, también dormían más tarde, pero lo hacían aproximadamente la misma cantidad de tiempo que quienes terminaron de comer antes. Sin embargo, la sincronización más tardía de las comidas se asoció con un mayor índice de masa corporal y una mayor grasa corporal. «Utilizamos un conjunto novedoso de métodos para demostrar que las personas con sobrepeso u obesidad pueden estar cenando más tarde al dinal de día -resalta Zaman-. Estos hallazgos respaldan nuestro estudio, que en una siguiente fase analizará si restringir la ventana de alimentación, para hacerla antes, reducirá el riesgo de obesidad». Y añade: «debido a que actualmente disponemos de dispositivos inteligentes de forma omnipresente en nuestra sociedad , pronto será posible considerar el tiempo de los comportamientos a lo largo de 24 horas en la forma en que abordamos la prevención y el tratamiento de la obesidad».
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Comer tarde puede contribuir al aumento de peso, según un nuevo estudio presentado este en ENDO 2019, la reunión anual de la Sociedad Endocrina de Estados Unidos, que se celebra en Nueva Orleans (EE.UU.). Estudios anteriores han sugerido que comer y dormir a horas tardías puede estar relacionado con la obesidad. Pero, señala el autor principal, Adnin Zaman, de la Universidad de Colorado en Denver, Colorado (EE.UU.),«pocos estudios han evaluado el momento de las comidas y el sueño en adultos con obesidad, y no está claro si cenar a horas tardías se asocia con una menor duración del sueño o mayor grasa corporal». Los investigadores analizaron a un grupo de 31 adultos con sobrepeso y obesos, con una edad media de 36 años, el 90% mujeres. El estudio utilizó tres tipos de tecnología para registrar el sueño, la actividad física y los patrones de alimentación de los participantes. Las participantes llevaban un dispositivo electrónico activPAL en el muslo, que midió cuánto tiempo pasaron en actividades físicas y sedentarias. También llevaban un Actiwatch, que evalúa los patrones de sueño/vigilia. Se les pidió que usaran una aplicación telefónica llamada MealLogger para fotografiar y marcar la hora de todas las comidas y tentempiés a lo largo del día. La sincronización más tardía de las comidas se asoció con un mayor índice de masa corporal y una mayor grasa corporal Los científicos descubrieron que, de media, las participantes consumían alimentos durante un periodo de 11 horas durante el día y dormían aproximadamente 7 horas por noche. Las personas que cenaban más tarde, también dormían más tarde, pero lo hacían aproximadamente la misma cantidad de tiempo que quienes terminaron de comer antes. Sin embargo, la sincronización más tardía de las comidas se asoció con un mayor índice de masa corporal y una mayor grasa corporal. «Utilizamos un conjunto novedoso de métodos para demostrar que las personas con sobrepeso u obesidad pueden estar cenando más tarde al dinal de día -resalta Zaman-. Estos hallazgos respaldan nuestro estudio, que en una siguiente fase analizará si restringir la ventana de alimentación, para hacerla antes, reducirá el riesgo de obesidad». Y añade: «debido a que actualmente disponemos de dispositivos inteligentes de forma omnipresente en nuestra sociedad , pronto será posible considerar el tiempo de los comportamientos a lo largo de 24 horas en la forma en que abordamos la prevención y el tratamiento de la obesidad».