Un estudio alerta de que la carne cruda de vaca puede contener bacterias hospitalarias

Las bacterias del complejo Acinetobacter ACB, que se adquieren con frecuencia en entornos hospitalarios, también se pueden encontrar en la carne cruda de vacuno , según un estudio dirigido por ISGlobal, una institución impulsada por «la Caixa», que analizó muestras de carne recogidas en mercados de Lima (Perú). Aunque las bacterias aisladas fueron susceptibles a la mayoría de los antibióticos, estos resultados sugieren que la carne cruda puede actuar como un reservorio para estas bacterias patógenas. Entre las bacterias de la familia Acinetobacter, las que pertenecen al complejo ACB (Acinetobacter calcoaceticus-Acinetobacter baumannii) se han convertido en una amenaza importante en los hospitales, debido a su capacidad para adquirir resistencia a múltiples antibióticos y desinfectantes y para sobrevivir en entornos hospitalarios. Sin embargo, también se han encontrado especies patógenas de Acinetobacter en alimentos y animales de consumo humano, lo que podría representar un reservorio y una fuente de infección para las personas. Este estudio analizó las bacterias recuperadas de 138 muestras de carne de aves de corral, porcino y vacuno, seleccionadas al azar de seis mercados tradicionales en Lima, Perú. Los autores obtuvieron 12 cepas de Acinetobacter de cinco muestras diferentes de carne de vaca, vendidas en dos mercados independientes. Todas menos uno pertenecían al complejo ACB: 9 eran Acinetobacter pittii, 1 A. baumannii y 1 A. dijkshoorniae, una especie recientemente descrita por el mismo grupo de investigación de ISGlobal. De hecho, esta es la primera vez que este último se identifica en muestras de carne, o en Perú. «La identificación de las bacterias del grupo ACB en las muestras de carne es preocupante, ya que estas especies generalmente se encuentran en entornos clínicos», explica Ignasi Roca, investigador de ISGlobal y coordinador del estudio. «Aunque todas las bacterias aisladas fueron susceptibles a los antibióticos clínicamente relevantes, y su prevalencia general fue baja, estos resultados sugieren que la carne cruda puede representar un reservorio para la transmisión de Acinetobacter a los humanos», alerta. Los resultados subrayan el hecho de que muchos microbios que infectan a los humanos también p ueden transmitirse a través de alimentos contaminados; y por lo tanto, la necesidad de establecer colaboraciones interdisciplinarias entre la atención sanitaria de los seres humanos, la salud animal y el medio ambiente, un enfoque conocido como «One Health».
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Las bacterias del complejo Acinetobacter ACB, que se adquieren con frecuencia en entornos hospitalarios, también se pueden encontrar en la carne cruda de vacuno , según un estudio dirigido por ISGlobal, una institución impulsada por «la Caixa», que analizó muestras de carne recogidas en mercados de Lima (Perú). Aunque las bacterias aisladas fueron susceptibles a la mayoría de los antibióticos, estos resultados sugieren que la carne cruda puede actuar como un reservorio para estas bacterias patógenas. Entre las bacterias de la familia Acinetobacter, las que pertenecen al complejo ACB (Acinetobacter calcoaceticus-Acinetobacter baumannii) se han convertido en una amenaza importante en los hospitales, debido a su capacidad para adquirir resistencia a múltiples antibióticos y desinfectantes y para sobrevivir en entornos hospitalarios. Sin embargo, también se han encontrado especies patógenas de Acinetobacter en alimentos y animales de consumo humano, lo que podría representar un reservorio y una fuente de infección para las personas. Este estudio analizó las bacterias recuperadas de 138 muestras de carne de aves de corral, porcino y vacuno, seleccionadas al azar de seis mercados tradicionales en Lima, Perú. Los autores obtuvieron 12 cepas de Acinetobacter de cinco muestras diferentes de carne de vaca, vendidas en dos mercados independientes. Todas menos uno pertenecían al complejo ACB: 9 eran Acinetobacter pittii, 1 A. baumannii y 1 A. dijkshoorniae, una especie recientemente descrita por el mismo grupo de investigación de ISGlobal. De hecho, esta es la primera vez que este último se identifica en muestras de carne, o en Perú. «La identificación de las bacterias del grupo ACB en las muestras de carne es preocupante, ya que estas especies generalmente se encuentran en entornos clínicos», explica Ignasi Roca, investigador de ISGlobal y coordinador del estudio. «Aunque todas las bacterias aisladas fueron susceptibles a los antibióticos clínicamente relevantes, y su prevalencia general fue baja, estos resultados sugieren que la carne cruda puede representar un reservorio para la transmisión de Acinetobacter a los humanos», alerta. Los resultados subrayan el hecho de que muchos microbios que infectan a los humanos también p ueden transmitirse a través de alimentos contaminados; y por lo tanto, la necesidad de establecer colaboraciones interdisciplinarias entre la atención sanitaria de los seres humanos, la salud animal y el medio ambiente, un enfoque conocido como «One Health».