Tu corazón también juega: haz deporte sin poner en riesgo tu salud

El ejercicio físico es un hábito a recomendar como parte de una vida saludable. Sus efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular es algo que pocos dudan. Sin embargo, hay afecciones o síntomas que pueden poner en riesgo la salud a la hora de hacer deporte, sobre todo de forma intensiva, y que es importante conocer antes de realizarlo. Por ejemplo, se sabe que una actividad física intensa asociada al deporte puede incrementar el riesgo de sufrir una muerte súbita. Todos recordamos el caso del futbolista del Sevilla Antonio Puerta, que se desvaneció en pleno partido de Liga y falleció horas más tarde tras varias paradas cardiorrespiratorias que le provocaron fuertes daños cerebrales de los que no pudo recuperarse. Otros deportistas, como los también futbolistas Dani Jarqueo Davide Astori, fallecieron por un problema cardiovascular que pilló a los servicios médicos del club totalmente por sorpresa, lo que muestra como este tipo de patologías pueden aparecer en personas sanas. «La patología cardiovascular -y dentro de ella, con más frecuencia la aterosclerosis coronaria, la miocardiopatía hipertrófica, la displasia arritmogénica de ventrículo derecho y las anomalías coronarias congénitas- pueden debutar en muchas ocasiones con muerte súbita, por lo que su prevención y diagnóstico precoz constituyen un objetivo prioritario para optimizar el rendimiento deportivo de la población sana, sin riesgos para su salud», explica el Dr. Miguel Orejas, especialista en Cardiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Estos casos y los avances diagnósticos han hecho que los deportistas de alto nivel intensifiquen los reconocimientos médicos que se realizan antes y durante su actividad deportiva. Pero el problema no es exclusivo de la alta competición, de ahí que el deportista amateur también deba preocuparse por revisar su corazón antes de cualquier actividad deportiva para estar seguro de poder realizarla sin riesgo para su salud. «Sobre todo ahora que cada vez se practica más deporte y a edades más avanzadas», apunta este cardiólogo, cuyo hospital acaba de poner en marcha una nueva Unidad de Cardiología Deportiva precisamente con ese objetivo. Actualmente existe alta tecnología y técnicas no invasivas que permiten establecer el riesgo de un deportista de presentar un evento fatal, e incluso en muchos casos diagnosticar algunas de las patologías cardiacas «Actualmente existe alta tecnología y técnicas no invasivas que permiten establecer el riesgo de un deportista de presentar un evento fatal, e incluso en muchos casos diagnosticar algunas de las patologías cardiacas que, en el contexto de un deporte de alta intensidad, pudieran conllevar un riesgo vital para los deportistas», según el Dr. Orejas. El procedimiento se inicia con la entrevista clínica detallada al paciente, incluyendo una exploración física exhaustiva, anamnesis con antecedentes personales y familiares y toma de constantes, a la que se añade una analítica de las semanas previas, que el deportista puede aportar o realizarse en el mismo hospital dos días antes de la cita en la unidad. Test de esfuerzo - Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid Posteriormente, se realiza un electrocardiograma «que debe ser interpretado por un cardiólogo especializado, ya que la detección de los matices que pueden dar riesgo en esta prueba requiere una amplia experiencia clínica», añade el Dr. Álvaro Aceña, quien también forma parte de la Unidad de Cardiología Deportiva del hospital madrileño. De la misma manera, apunta el cardiólogo, «que el análisis del ecocardiograma que se realiza al paciente, y que está destinado a confirmar el correcto funcionamiento del corazón y sus válvulas, debe ser llevado a cabo por un equipo experto, dado que hay zonas llamadas grises que pueden corresponder tanto a enfermedad cardiaca como a las adaptaciones fisiológicas que presenta un deportista en su corazón». Unidad de Cardiología Deportiva - Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid El reconocimiento finaliza con una ergometría o prueba de esfuerzo con la que se terminará de confirmar la capacidad cardiovascular del deportista y, tras la cual, volverá a la consulta del cardiólogo. Este interpretará los resultados de todas las pruebas y dará al paciente un informe y las recomendaciones oportunas, remitiéndole la consulta de Cardiología correspondiente si durante el procedimiento se ha identificado alguna patología. «Realizamos todas las pruebas cardiológicas del reconocimiento en el mismo día, de forma que el paciente, una vez terminada la valoración, se puede llevar ya un informe completo con el resultado de todas sus pruebas, el consejo médico y la seguridad de que va a poder hacer deporte con unas ciertas garantías o, si se ha detectado alguna anomalía o problema cardiaco, derivaremos al paciente a las unidades correspondientes para investigar en profundidad dicho problema», añade el Dr. Orejas.
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El ejercicio físico es un hábito a recomendar como parte de una vida saludable. Sus efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular es algo que pocos dudan. Sin embargo, hay afecciones o síntomas que pueden poner en riesgo la salud a la hora de hacer deporte, sobre todo de forma intensiva, y que es importante conocer antes de realizarlo. Por ejemplo, se sabe que una actividad física intensa asociada al deporte puede incrementar el riesgo de sufrir una muerte súbita. Todos recordamos el caso del futbolista del Sevilla Antonio Puerta, que se desvaneció en pleno partido de Liga y falleció horas más tarde tras varias paradas cardiorrespiratorias que le provocaron fuertes daños cerebrales de los que no pudo recuperarse. Otros deportistas, como los también futbolistas Dani Jarqueo Davide Astori, fallecieron por un problema cardiovascular que pilló a los servicios médicos del club totalmente por sorpresa, lo que muestra como este tipo de patologías pueden aparecer en personas sanas. «La patología cardiovascular -y dentro de ella, con más frecuencia la aterosclerosis coronaria, la miocardiopatía hipertrófica, la displasia arritmogénica de ventrículo derecho y las anomalías coronarias congénitas- pueden debutar en muchas ocasiones con muerte súbita, por lo que su prevención y diagnóstico precoz constituyen un objetivo prioritario para optimizar el rendimiento deportivo de la población sana, sin riesgos para su salud», explica el Dr. Miguel Orejas, especialista en Cardiología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Estos casos y los avances diagnósticos han hecho que los deportistas de alto nivel intensifiquen los reconocimientos médicos que se realizan antes y durante su actividad deportiva. Pero el problema no es exclusivo de la alta competición, de ahí que el deportista amateur también deba preocuparse por revisar su corazón antes de cualquier actividad deportiva para estar seguro de poder realizarla sin riesgo para su salud. «Sobre todo ahora que cada vez se practica más deporte y a edades más avanzadas», apunta este cardiólogo, cuyo hospital acaba de poner en marcha una nueva Unidad de Cardiología Deportiva precisamente con ese objetivo. Actualmente existe alta tecnología y técnicas no invasivas que permiten establecer el riesgo de un deportista de presentar un evento fatal, e incluso en muchos casos diagnosticar algunas de las patologías cardiacas «Actualmente existe alta tecnología y técnicas no invasivas que permiten establecer el riesgo de un deportista de presentar un evento fatal, e incluso en muchos casos diagnosticar algunas de las patologías cardiacas que, en el contexto de un deporte de alta intensidad, pudieran conllevar un riesgo vital para los deportistas», según el Dr. Orejas. El procedimiento se inicia con la entrevista clínica detallada al paciente, incluyendo una exploración física exhaustiva, anamnesis con antecedentes personales y familiares y toma de constantes, a la que se añade una analítica de las semanas previas, que el deportista puede aportar o realizarse en el mismo hospital dos días antes de la cita en la unidad. Test de esfuerzo - Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid Posteriormente, se realiza un electrocardiograma «que debe ser interpretado por un cardiólogo especializado, ya que la detección de los matices que pueden dar riesgo en esta prueba requiere una amplia experiencia clínica», añade el Dr. Álvaro Aceña, quien también forma parte de la Unidad de Cardiología Deportiva del hospital madrileño. De la misma manera, apunta el cardiólogo, «que el análisis del ecocardiograma que se realiza al paciente, y que está destinado a confirmar el correcto funcionamiento del corazón y sus válvulas, debe ser llevado a cabo por un equipo experto, dado que hay zonas llamadas grises que pueden corresponder tanto a enfermedad cardiaca como a las adaptaciones fisiológicas que presenta un deportista en su corazón». Unidad de Cardiología Deportiva - Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid El reconocimiento finaliza con una ergometría o prueba de esfuerzo con la que se terminará de confirmar la capacidad cardiovascular del deportista y, tras la cual, volverá a la consulta del cardiólogo. Este interpretará los resultados de todas las pruebas y dará al paciente un informe y las recomendaciones oportunas, remitiéndole la consulta de Cardiología correspondiente si durante el procedimiento se ha identificado alguna patología. «Realizamos todas las pruebas cardiológicas del reconocimiento en el mismo día, de forma que el paciente, una vez terminada la valoración, se puede llevar ya un informe completo con el resultado de todas sus pruebas, el consejo médico y la seguridad de que va a poder hacer deporte con unas ciertas garantías o, si se ha detectado alguna anomalía o problema cardiaco, derivaremos al paciente a las unidades correspondientes para investigar en profundidad dicho problema», añade el Dr. Orejas.