Tecnología puntera y trabajo en equipo para reemplazar las ‘puertas’ del corazón

Las enfermedades cardiovasculares siguen representando la principal causa de mortalidad en España, por delante de otras patologías cada vez más prevalentes como el cáncer. Y dentro de ellas una parte importante están provocadas por problemas en el considerado órgano más importante de cualquier ser vivo: el corazón. Este tiene cuatro válvulas (aórtica, mitral, tricúspide y pulmonar) que funcionan como puertas entre las cavidades cardíacas y las arterias conectadas a él, asegurando que el flujo de la sangre discurra en una única dirección. La válvula aórtica conecta el ventrículo izquierdo con la aorta, que es la principal arteria del organismo y es la encargada de distribuir sangre oxigenada a todos los órganos. Cuando estas se estrechan o se obstruyen no pueden abrir y cerrar correctamente, provocándose una estenosis valvular aórtica que causa en los pacientes falta de aire, dolor en el pecho y mareos. La opción más indicada en estos casos pasa por reemplazar la válvula, algo que hasta hace solo unos años se hacía a través de cirugía abierta salvo que hubiera un alto riesgo quirúrgico y hubiera que optar por hacerlo por vía percutánea La opción más indicada en estos casos pasa por reemplazar la válvula, algo que hasta hace solo unos años se hacía a través de cirugía abierta salvo que hubiera un alto riesgo quirúrgico y hubiera que optar por hacerlo por vía percutánea, señala el Dr. José Ángel Cabrera, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Sin embargo, precisa este experto, con el paso de los años ha aumentado la evidencia con la publicación de ensayos clínicos amplios de que el reemplazo de válvula por vía percutánea es cada vez más seguro y recomendable no sólo a los pacientes de alto riesgo, sino también a los de riesgo intermedio y bajo, dado que «es cada vez más seguro, el ingreso que requiere es más corto y la recuperación mucho más rápida». Cuando se recomienda rempazar la válvual Actualmente el reemplazo valvular por vía percutánea está indicado en pacientes que sufren una estenosis aórtica degenerativa e incluso en aquéllos a los que se ha colocado previamente una prótesis biológica que ha degenerado y que requieren una prótesis nueva. En estos procedimientos transcatéter la prótesis va implantada dentro de un stent que se expande mediante un balón dentro de la válvula nativa (que no funciona correctamente). Desde hace unos años se están realizando metaanálisis comparando el recambio valvular a través de cirugía abierta y a través de vía percutánea, explica Cabrera, en los que «se ha comprobado una reducción del riesgo de mortalidad importante en muchos pacientes debido a la menor agresividad del abordaje percutáneo frente a la cirugía convencional». Además, también ayuda a un mejor pronóstico, a una movilización precoz de los pacientes y a unas menores complicaciones. Se debe valorar de forma conjunta si el caso concreto de cada paciente requiere una cirugía convencional o se puede beneficiar del reemplazo valvular por vía transfemoral, subclavia, transaórtico o transapical Pero el futuro en el tratamiento de la patología que afecta a las válvulas del corazón no solo implica a la válvula aórtica. Actualmente también están muy avanzados los modelos de prótesis que sustituirán otras válvulas del corazón de forma mínimamente invasiva, sin necesidad de utilizar la circulación extracorpórea, como es la válvula mitral o la tricúspide, señala el Dr. Alberto Forteza, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Universitario Quironsalud Madrid. Por todo ello, este centro madrileño ha puesto en marcha recientemente una Unidad de Patología Valvular compuesta por anestesistas, cardiólogos clínicos, expertos en imagen cardiaca, cardiólogos intervencionistas y cirujanos cardiacos, con el objetivo de dar una respuesta personalizada a cualquier paciente que sufra cualquier patología valvular. «Se debe valorar de forma conjunta si el caso concreto de cada paciente requiere una cirugía convencional o se puede beneficiar del reemplazo valvular por vía transfemoral, subclavia, transaórtico o transapical", detalla el Dr. Daniel Núñez, cardiólogo intervencionista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Un abordaje diferencial Dos aspectos diferencian a esta unidad frente a otros centros donde se realizan implantes de este tipo. El primero es que todos los procedimientos serán llevados a cabo por un equipo multidisciplinar donde siempre estarán presentes un cirujano cardiaco y un cardiólogo intervencionista que, independientemente de la vía de abordaje, implantarán los dispositivos. El resto del personal lo completan anestesista, cardiólogo experto en imagen, enfermera instrumentista y perfusionista. Esto implica una total seguridad para el paciente y es el aspecto clave que asegurará un resultado óptimo. El segundo es que para la puesta en marcha de esta unidad y el impulso a la colocación de válvulas por vía percutánea es fundamental la disponibilidad de quirófanos híbridos, que ponen toda la tecnología de imagen disponible a los tratamientos poco invasivos propios de la cirugía intervencionista. Es fundamental la disponibilidad de quirófanos híbridos, que ponen toda la tecnología de imagen disponible a los tratamientos poco invasivos propios de la cirugía intervencionista «Estos quirófanos poseen mecanismos de reconstrucción tridimensional de imagen donde se fusiona la imagen tomográfica y angiográfica, que ayudan a los especialistas a conocer en todo momento por dónde están avanzando los catéteres con los que realizan sus intervenciones», apunta el Dr. Forteza. Además, gracias a las pantallas multimedia que posee el quirófano, el especialista puede analizar de forma rápida las imágenes radiológicas previas del enfermo y las imágenes fluoroscópicas tomadas durante la intervención, las constantes vitales e incluso la historia clínica.
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Las enfermedades cardiovasculares siguen representando la principal causa de mortalidad en España, por delante de otras patologías cada vez más prevalentes como el cáncer. Y dentro de ellas una parte importante están provocadas por problemas en el considerado órgano más importante de cualquier ser vivo: el corazón. Este tiene cuatro válvulas (aórtica, mitral, tricúspide y pulmonar) que funcionan como puertas entre las cavidades cardíacas y las arterias conectadas a él, asegurando que el flujo de la sangre discurra en una única dirección. La válvula aórtica conecta el ventrículo izquierdo con la aorta, que es la principal arteria del organismo y es la encargada de distribuir sangre oxigenada a todos los órganos. Cuando estas se estrechan o se obstruyen no pueden abrir y cerrar correctamente, provocándose una estenosis valvular aórtica que causa en los pacientes falta de aire, dolor en el pecho y mareos. La opción más indicada en estos casos pasa por reemplazar la válvula, algo que hasta hace solo unos años se hacía a través de cirugía abierta salvo que hubiera un alto riesgo quirúrgico y hubiera que optar por hacerlo por vía percutánea La opción más indicada en estos casos pasa por reemplazar la válvula, algo que hasta hace solo unos años se hacía a través de cirugía abierta salvo que hubiera un alto riesgo quirúrgico y hubiera que optar por hacerlo por vía percutánea, señala el Dr. José Ángel Cabrera, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Sin embargo, precisa este experto, con el paso de los años ha aumentado la evidencia con la publicación de ensayos clínicos amplios de que el reemplazo de válvula por vía percutánea es cada vez más seguro y recomendable no sólo a los pacientes de alto riesgo, sino también a los de riesgo intermedio y bajo, dado que «es cada vez más seguro, el ingreso que requiere es más corto y la recuperación mucho más rápida». Cuando se recomienda rempazar la válvual Actualmente el reemplazo valvular por vía percutánea está indicado en pacientes que sufren una estenosis aórtica degenerativa e incluso en aquéllos a los que se ha colocado previamente una prótesis biológica que ha degenerado y que requieren una prótesis nueva. En estos procedimientos transcatéter la prótesis va implantada dentro de un stent que se expande mediante un balón dentro de la válvula nativa (que no funciona correctamente). Desde hace unos años se están realizando metaanálisis comparando el recambio valvular a través de cirugía abierta y a través de vía percutánea, explica Cabrera, en los que «se ha comprobado una reducción del riesgo de mortalidad importante en muchos pacientes debido a la menor agresividad del abordaje percutáneo frente a la cirugía convencional». Además, también ayuda a un mejor pronóstico, a una movilización precoz de los pacientes y a unas menores complicaciones. Se debe valorar de forma conjunta si el caso concreto de cada paciente requiere una cirugía convencional o se puede beneficiar del reemplazo valvular por vía transfemoral, subclavia, transaórtico o transapical Pero el futuro en el tratamiento de la patología que afecta a las válvulas del corazón no solo implica a la válvula aórtica. Actualmente también están muy avanzados los modelos de prótesis que sustituirán otras válvulas del corazón de forma mínimamente invasiva, sin necesidad de utilizar la circulación extracorpórea, como es la válvula mitral o la tricúspide, señala el Dr. Alberto Forteza, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Universitario Quironsalud Madrid. Por todo ello, este centro madrileño ha puesto en marcha recientemente una Unidad de Patología Valvular compuesta por anestesistas, cardiólogos clínicos, expertos en imagen cardiaca, cardiólogos intervencionistas y cirujanos cardiacos, con el objetivo de dar una respuesta personalizada a cualquier paciente que sufra cualquier patología valvular. «Se debe valorar de forma conjunta si el caso concreto de cada paciente requiere una cirugía convencional o se puede beneficiar del reemplazo valvular por vía transfemoral, subclavia, transaórtico o transapical", detalla el Dr. Daniel Núñez, cardiólogo intervencionista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Un abordaje diferencial Dos aspectos diferencian a esta unidad frente a otros centros donde se realizan implantes de este tipo. El primero es que todos los procedimientos serán llevados a cabo por un equipo multidisciplinar donde siempre estarán presentes un cirujano cardiaco y un cardiólogo intervencionista que, independientemente de la vía de abordaje, implantarán los dispositivos. El resto del personal lo completan anestesista, cardiólogo experto en imagen, enfermera instrumentista y perfusionista. Esto implica una total seguridad para el paciente y es el aspecto clave que asegurará un resultado óptimo. El segundo es que para la puesta en marcha de esta unidad y el impulso a la colocación de válvulas por vía percutánea es fundamental la disponibilidad de quirófanos híbridos, que ponen toda la tecnología de imagen disponible a los tratamientos poco invasivos propios de la cirugía intervencionista. Es fundamental la disponibilidad de quirófanos híbridos, que ponen toda la tecnología de imagen disponible a los tratamientos poco invasivos propios de la cirugía intervencionista «Estos quirófanos poseen mecanismos de reconstrucción tridimensional de imagen donde se fusiona la imagen tomográfica y angiográfica, que ayudan a los especialistas a conocer en todo momento por dónde están avanzando los catéteres con los que realizan sus intervenciones», apunta el Dr. Forteza. Además, gracias a las pantallas multimedia que posee el quirófano, el especialista puede analizar de forma rápida las imágenes radiológicas previas del enfermo y las imágenes fluoroscópicas tomadas durante la intervención, las constantes vitales e incluso la historia clínica.