Por qué se incrementa el riesgo de cáncer de próstata con la edad

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) han descubierto que las próstatas de ratones más viejos contienen más células progenitoras, que son capaces de generar nuevo tejido prostático, que las próstatas de ratones más jóvenes. Esto podría ayudar a explicar por qué, a medida que las personas envejecen y este órgano crece, se incrementa el riesgo de cáncer. «Entender lo que está causando que la próstata crezca con la edad nos ayuda a considerar estrategias para prevenir la expansión de estas células y posiblemente reducir el riesgo de una persona de crecimiento o enfermedad de la próstata», explica Andrew Goldstein, uno de los autores principales del trabajo, que se ha publicado en la revista «Cell Reports». La mayoría de los órganos del cuerpo, incluidos los riñones, el hígado y el bazo, pierden masa a medida que las personas envejecen, y la masa ósea y muscular tiende a disminuir con el tiempo. Sin embargo, la próstata suele crecer con la edad, razón por la cual más de la mitad de los hombres mayores de 60 años tienen hiperplasia prostática benigna (HPB),en la que el agrandamiento de la próstata afecta a la uretra, el órgano que transporta la orina fuera de la vejiga. Otras investigaciones habían demostrado anteriormente que el número de células progenitoras también disminuye en los órganos que se contraen con la edad. Al igual que las células madre, las células progenitoras pueden diferenciarse en nuevas células, pero están más limitadas en cuanto al tipo de células que pueden llegar a ser. Por ejemplo, las células progenitoras de la próstata solo pueden formar tejido prostático. No se sabía previamente si los niveles de células madre o de células progenitoras en la próstata cambiaban con la edad. En este nuevo trabajo, los investigadores compararon las próstatas de dos grupos de ratones: los de tres meses (una edad comparable a la de los adultos jóvenes humanos) y los de 24 meses (aproximadamente equivalente a 80 años humanos). Las próstatas de los ratones mayores eran más grandes y pesadas, y tenían más células que las de los ratones más jóvenes. Después, aislaron células luminales, un subconjunto de células de la próstata, y las cultivaron para formar organoides de la próstata, o versiones más pequeñas y simplificadas de las próstatas. Descubrieron que las células luminales de los animales más viejos formaban organoides de la próstata con la misma eficacia que las células de los animales más jóvenes. De hecho, los organoides formados a partir de células más antiguas tendían a ser más grandes. «Pensamos que era una posibilidad real que las células más antiguas tuvieran una capacidad reducida para generar tejido prostático cuando las sacamos de la próstata. Así que fue un hallazgo sorprendente e importante que realmente no hay diferencia entre las células viejas y las jóvenes en su capacidad de formar tejido prostático», detalla Goldstein. Cuando el equipo observó más de cerca las células luminales, descubrió que las próstatas más antiguas contenían más células progenitoras luminales. Mientras que solo el 6 por ciento de las células prostáticas luminales eran progenitoras en los ratones más jóvenes, el 21 por ciento de las células luminales en los ratones más viejos eran progenitoras de la próstata. La mayor concentración de células progenitoras luminales, junto con su capacidad para formar tejido nuevo, ayuda a explicar por qué la próstata crece con la edad y por qué aumenta el riesgo de cáncer de próstata e hiperplasia prostática benigna. «Ambos están asociados con el crecimiento de las células», concluyen estos científicos.
Compartir:  Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google+Compartir por correoCompartir en PinterestCompartir en Whatsapp
Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) han descubierto que las próstatas de ratones más viejos contienen más células progenitoras, que son capaces de generar nuevo tejido prostático, que las próstatas de ratones más jóvenes. Esto podría ayudar a explicar por qué, a medida que las personas envejecen y este órgano crece, se incrementa el riesgo de cáncer. «Entender lo que está causando que la próstata crezca con la edad nos ayuda a considerar estrategias para prevenir la expansión de estas células y posiblemente reducir el riesgo de una persona de crecimiento o enfermedad de la próstata», explica Andrew Goldstein, uno de los autores principales del trabajo, que se ha publicado en la revista «Cell Reports». La mayoría de los órganos del cuerpo, incluidos los riñones, el hígado y el bazo, pierden masa a medida que las personas envejecen, y la masa ósea y muscular tiende a disminuir con el tiempo. Sin embargo, la próstata suele crecer con la edad, razón por la cual más de la mitad de los hombres mayores de 60 años tienen hiperplasia prostática benigna (HPB),en la que el agrandamiento de la próstata afecta a la uretra, el órgano que transporta la orina fuera de la vejiga. Otras investigaciones habían demostrado anteriormente que el número de células progenitoras también disminuye en los órganos que se contraen con la edad. Al igual que las células madre, las células progenitoras pueden diferenciarse en nuevas células, pero están más limitadas en cuanto al tipo de células que pueden llegar a ser. Por ejemplo, las células progenitoras de la próstata solo pueden formar tejido prostático. No se sabía previamente si los niveles de células madre o de células progenitoras en la próstata cambiaban con la edad. En este nuevo trabajo, los investigadores compararon las próstatas de dos grupos de ratones: los de tres meses (una edad comparable a la de los adultos jóvenes humanos) y los de 24 meses (aproximadamente equivalente a 80 años humanos). Las próstatas de los ratones mayores eran más grandes y pesadas, y tenían más células que las de los ratones más jóvenes. Después, aislaron células luminales, un subconjunto de células de la próstata, y las cultivaron para formar organoides de la próstata, o versiones más pequeñas y simplificadas de las próstatas. Descubrieron que las células luminales de los animales más viejos formaban organoides de la próstata con la misma eficacia que las células de los animales más jóvenes. De hecho, los organoides formados a partir de células más antiguas tendían a ser más grandes. «Pensamos que era una posibilidad real que las células más antiguas tuvieran una capacidad reducida para generar tejido prostático cuando las sacamos de la próstata. Así que fue un hallazgo sorprendente e importante que realmente no hay diferencia entre las células viejas y las jóvenes en su capacidad de formar tejido prostático», detalla Goldstein. Cuando el equipo observó más de cerca las células luminales, descubrió que las próstatas más antiguas contenían más células progenitoras luminales. Mientras que solo el 6 por ciento de las células prostáticas luminales eran progenitoras en los ratones más jóvenes, el 21 por ciento de las células luminales en los ratones más viejos eran progenitoras de la próstata. La mayor concentración de células progenitoras luminales, junto con su capacidad para formar tejido nuevo, ayuda a explicar por qué la próstata crece con la edad y por qué aumenta el riesgo de cáncer de próstata e hiperplasia prostática benigna. «Ambos están asociados con el crecimiento de las células», concluyen estos científicos.