¿Me está dando un golpe de calor? Así debes actuar si notas estos síntomas

La ola de calor ya está aquí. Entre el miércoles y el domingo, España sufrirá temperaturas que, en algunos puntos, superarán los 40ºC. El caldo de cultivo perfecto para las temidas insolaciones o golpes de calor, que pueden ser muy graves, especialmente en personas mayores y niños pequeños, que son los grupos de mayor riesgo. Es fundamental conocer los síntomas para reaccionar a tiempo. Fiebre mayor de 39ºC, a veces resistente a tratamiento y mantenida, malestar general, dolor cabeza intenso, sensación de agotamiento, piel seca, muy caliente y enrojecida, sensación de náuseas o vómitos, inestabilidad al andar e incluso, si es muy intenso el cuadro, convulsiones o coma. «La temperatura ideal en nuestro organismo no debe superar los 37 ºC. Si se diera la situación de que nuestro cuerpo superase los 40 grados y el organismo fuera incapaz de eliminar este exceso de calor, nuestro sistema nervioso comenzaría a alterarse. Y si nos deshidratamos no podríamos sudar lo suficiente como para enfriar el cuerpo. Esto podría llevarnos a un golpe de calor», explica a Ep el jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA, César Morcillo. En este sentido, el experto advierte de que los niños son especialmente vulnerables a un golpe de calor. «Su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. Al no poder sudar lo suficiente como para enfriar su cuerpo, la temperatura corporal se eleva y puede provocar un golpe de calor. En un bebé esto puede traducirse en síntomas de letargia y pérdida de conciencia. Es decir, el niño puede dar la impresión de estar dormido cuando en realidad está muy grave», señala el jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA. En caso de sufrir un golpe de calor, hay que colocar al enfermo en un lugar con sombra, quitarle ropa para airearle y ponerle paños de agua fría en axilas, frente y pecho. Si está consciente, rehidratarlo con agua o bebidas isotónicas, elevando levemente la cabeza. Una vez se encuentre mejor, debe acudir a un centro de salud o al hospital para una valoración. Si la persona está inconsciente, llame al 112. No le dé bebidas porque podría sufrir un ahogamiento. Hay que colocarlo en posición de seguridad (acostado de lado y con piernas flexionadas) y poner paños de agua fría en frente, axilas y pecho, aconsejan desde Semergen. Cómo evitar el golpe de calor -Beber más líquidos (agua, bebidas isotónicas o zumos),ligeramente fríos, evitando alcohol y bebidas calientes. -Dieta rica en verduras, hortalizas, sopas frías, evitando comidas muy calientes y bebidas alcohólicas. -Evitar horas extremas para la actividad física (nunca entre 12 del mediodía y las 19 horas). -Evitar exposiciones prolongadas al sol, buscando sombra con frecuencia o protegiéndose con gorra, sombrero o incluso con un pañuelo mojado. -Usar ropa con tejidos naturales (algodón...),ligera y holgada, de colores claros. -Permanecer en espacios ventilados o bien acondicionados. -Utilizar las habitaciones más frescas de la vivienda y procurar bajar persianas y cerrar ventanas durante el día, abriéndolas por la noche para ventilar. -Vigilar a las personas con mayor riesgo: ancianos, niños menores de 4 años y personas con enfermedades crónicas (hipertensos, diabéticos, cardiópatas, obesos...). -Si aparca el coche, no olvide en el interior animales, niños o ancianos sin abrir ventanillas, aunque sea para un corto espacio de tiempo.
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La ola de calor ya está aquí. Entre el miércoles y el domingo, España sufrirá temperaturas que, en algunos puntos, superarán los 40ºC. El caldo de cultivo perfecto para las temidas insolaciones o golpes de calor, que pueden ser muy graves, especialmente en personas mayores y niños pequeños, que son los grupos de mayor riesgo. Es fundamental conocer los síntomas para reaccionar a tiempo. Fiebre mayor de 39ºC, a veces resistente a tratamiento y mantenida, malestar general, dolor cabeza intenso, sensación de agotamiento, piel seca, muy caliente y enrojecida, sensación de náuseas o vómitos, inestabilidad al andar e incluso, si es muy intenso el cuadro, convulsiones o coma. «La temperatura ideal en nuestro organismo no debe superar los 37 ºC. Si se diera la situación de que nuestro cuerpo superase los 40 grados y el organismo fuera incapaz de eliminar este exceso de calor, nuestro sistema nervioso comenzaría a alterarse. Y si nos deshidratamos no podríamos sudar lo suficiente como para enfriar el cuerpo. Esto podría llevarnos a un golpe de calor», explica a Ep el jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA, César Morcillo. En este sentido, el experto advierte de que los niños son especialmente vulnerables a un golpe de calor. «Su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. Al no poder sudar lo suficiente como para enfriar su cuerpo, la temperatura corporal se eleva y puede provocar un golpe de calor. En un bebé esto puede traducirse en síntomas de letargia y pérdida de conciencia. Es decir, el niño puede dar la impresión de estar dormido cuando en realidad está muy grave», señala el jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA. En caso de sufrir un golpe de calor, hay que colocar al enfermo en un lugar con sombra, quitarle ropa para airearle y ponerle paños de agua fría en axilas, frente y pecho. Si está consciente, rehidratarlo con agua o bebidas isotónicas, elevando levemente la cabeza. Una vez se encuentre mejor, debe acudir a un centro de salud o al hospital para una valoración. Si la persona está inconsciente, llame al 112. No le dé bebidas porque podría sufrir un ahogamiento. Hay que colocarlo en posición de seguridad (acostado de lado y con piernas flexionadas) y poner paños de agua fría en frente, axilas y pecho, aconsejan desde Semergen. Cómo evitar el golpe de calor -Beber más líquidos (agua, bebidas isotónicas o zumos),ligeramente fríos, evitando alcohol y bebidas calientes. -Dieta rica en verduras, hortalizas, sopas frías, evitando comidas muy calientes y bebidas alcohólicas. -Evitar horas extremas para la actividad física (nunca entre 12 del mediodía y las 19 horas). -Evitar exposiciones prolongadas al sol, buscando sombra con frecuencia o protegiéndose con gorra, sombrero o incluso con un pañuelo mojado. -Usar ropa con tejidos naturales (algodón...),ligera y holgada, de colores claros. -Permanecer en espacios ventilados o bien acondicionados. -Utilizar las habitaciones más frescas de la vivienda y procurar bajar persianas y cerrar ventanas durante el día, abriéndolas por la noche para ventilar. -Vigilar a las personas con mayor riesgo: ancianos, niños menores de 4 años y personas con enfermedades crónicas (hipertensos, diabéticos, cardiópatas, obesos...). -Si aparca el coche, no olvide en el interior animales, niños o ancianos sin abrir ventanillas, aunque sea para un corto espacio de tiempo.