Llega a España un nuevo tratamiento que frena el cáncer de mama metastásico

Ya está disponible en nuestro país abemaciclib, comercializado como Verzenios y desarrollado por Lilly, un fármaco oral para el cáncer de mama metastásico descubierto con la colaboración esencial de investigadores españoles. Abemaciclib, el primer inhibidor de las enzimas encargadas de regular el ciclo celular (CDK4 y CDK6) aprobado en la Unión Europea con una dosis continuada (dos veces al día),aumenta la supervivencia libre de progresión a 28,2 meses, con lo que la duplica frente a la terapia hormonal, según ha informado la farmacéutica Lilly. «Abemaciclib reúne un perfil farmacológico que se acerca al ideal del tratamiento médico capaz de contribuir a cronificar el cáncer de mama. Nos encontramos ante unas simples pastillas capaces de controlar la enfermedad de una forma nunca vista con anterioridad en las pacientes con tumores hormonales, con muy pocos efectos secundarios y muy bien toleradas. Este tipo de datos cambian realmente el manejo del cáncer de mama metastásico», explica el doctor Miguel Martín Jiménez, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, presidente del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y partícipe en el desarrollo de la molécula. Por su parte, la doctora Eva Ciruelos del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre y vicepresidente de grupo SOLTI de Investigación en Cáncer de Mama, que también ha colaborado en el desarrollo clínico de abemaciclib, ha comentado que «desde hace 20 años, época en la comenzó a desarrollarse abemaciclib, el paradigma de estas pacientes ha cambiado de forma radical por lo que es un orgullo que un tratamiento como éste, con lo que implica en la vida de tantas mujeres, se haya desarrollado en nuestro país». Para 2019 se estima que se diagnostiquen 32.5361 nuevos casos de cáncer de mama, un 23% más que en el 2016. La doctora Eva Ciruelos ha comentado que abemaciclib beneficia a las pacientes con cáncer de mama que padecen el tipo denominado luminal (un fenotipo que desarrollan el 70% de las pacientes con esta enfermedad y que posee receptores hormonales positivos). «En estas pacientes, la terapia contribuye con una excelente eficacia, comodidad y tolerabilidad. Aparte, prolonga durante una mediana superior a dos años el beneficio con una toxicidad aceptable. Esto se traduce en un control prolongado de síntomas y en la demora en el inicio de otros fármacos más tóxicos», señala la experta. Antes, las mujeres con cáncer metastásico de mama recibían como terapia estándar, cuando recaían y tenían metástasis, un tratamiento hormonal que permitía que la enfermedad se controlara durante un año, pero al cabo de ese tiempo no respondían a esa terapia y ofrecían resistencia. Pero el panorama, según el doctor Martín, ha cambiado radicalmente al introducir este fármaco y otros medicamentos de la misma clase -inhibidores de determinadas enzimas- porque, en combinación con las hormonas que estaban tomando, se ha conseguido llegar a controlar por más tiempo la enfermedad y que no ofrezcan resistencia al tratamiento en más de dos años, informa Efe. Y eso, según Martín, «es inaudito» en este tipo de cáncer. Es «un antes y un después», en opinión de este oncólogo, quien además ha recalcado que esta molécula presenta unas características diferentes a los otros medicamentos del mismo tipo.
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Ya está disponible en nuestro país abemaciclib, comercializado como Verzenios y desarrollado por Lilly, un fármaco oral para el cáncer de mama metastásico descubierto con la colaboración esencial de investigadores españoles. Abemaciclib, el primer inhibidor de las enzimas encargadas de regular el ciclo celular (CDK4 y CDK6) aprobado en la Unión Europea con una dosis continuada (dos veces al día),aumenta la supervivencia libre de progresión a 28,2 meses, con lo que la duplica frente a la terapia hormonal, según ha informado la farmacéutica Lilly. «Abemaciclib reúne un perfil farmacológico que se acerca al ideal del tratamiento médico capaz de contribuir a cronificar el cáncer de mama. Nos encontramos ante unas simples pastillas capaces de controlar la enfermedad de una forma nunca vista con anterioridad en las pacientes con tumores hormonales, con muy pocos efectos secundarios y muy bien toleradas. Este tipo de datos cambian realmente el manejo del cáncer de mama metastásico», explica el doctor Miguel Martín Jiménez, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, presidente del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y partícipe en el desarrollo de la molécula. Por su parte, la doctora Eva Ciruelos del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre y vicepresidente de grupo SOLTI de Investigación en Cáncer de Mama, que también ha colaborado en el desarrollo clínico de abemaciclib, ha comentado que «desde hace 20 años, época en la comenzó a desarrollarse abemaciclib, el paradigma de estas pacientes ha cambiado de forma radical por lo que es un orgullo que un tratamiento como éste, con lo que implica en la vida de tantas mujeres, se haya desarrollado en nuestro país». Para 2019 se estima que se diagnostiquen 32.5361 nuevos casos de cáncer de mama, un 23% más que en el 2016. La doctora Eva Ciruelos ha comentado que abemaciclib beneficia a las pacientes con cáncer de mama que padecen el tipo denominado luminal (un fenotipo que desarrollan el 70% de las pacientes con esta enfermedad y que posee receptores hormonales positivos). «En estas pacientes, la terapia contribuye con una excelente eficacia, comodidad y tolerabilidad. Aparte, prolonga durante una mediana superior a dos años el beneficio con una toxicidad aceptable. Esto se traduce en un control prolongado de síntomas y en la demora en el inicio de otros fármacos más tóxicos», señala la experta. Antes, las mujeres con cáncer metastásico de mama recibían como terapia estándar, cuando recaían y tenían metástasis, un tratamiento hormonal que permitía que la enfermedad se controlara durante un año, pero al cabo de ese tiempo no respondían a esa terapia y ofrecían resistencia. Pero el panorama, según el doctor Martín, ha cambiado radicalmente al introducir este fármaco y otros medicamentos de la misma clase -inhibidores de determinadas enzimas- porque, en combinación con las hormonas que estaban tomando, se ha conseguido llegar a controlar por más tiempo la enfermedad y que no ofrezcan resistencia al tratamiento en más de dos años, informa Efe. Y eso, según Martín, «es inaudito» en este tipo de cáncer. Es «un antes y un después», en opinión de este oncólogo, quien además ha recalcado que esta molécula presenta unas características diferentes a los otros medicamentos del mismo tipo.
 
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