La contaminación afecta a la fertilidad femenina

La contaminación del aire afecta a la reserva ovárica, un marcador de fertilidad femenina que refleja el número de folículos en reposo en el ovario. Por vez primera, un estudio con ‘datos reales’, ya que se basa en las mediciones hormonales de más de 1.300 mujeres italianas, demuestra que la contaminación afecta a la fertilidad femenina. El estudio ORExPo se presenta hoy en la Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana. El trabajo confirma las evidencias que sugieren que muchos compuestos químicos ambientales, así como los componentes naturales y artificiales de la dieta diaria, tienen el potencial de alterar el papel fisiológico de las hormonas, interfiriendo con su biosíntesis, señalización o metabolismo. La hormona en este caso, la hormona antimulleriana o AMH, es secretada por las células en el ovario y ahora es un marcador circulante fiable de la reserva ovárica. El estudio ORExPo se basa en el análisis de todas las mediciones de AMH tomadas de mujeres que vivían en el área de Módena entre 2007 y 2017. Dichas mediciones se vincularon con la edad y la dirección de las pacientes. La evaluación de la exposición ambiental tuvo en cuenta las partículas diarias (PM) y los valores de dióxido de nitrógeno (NO2),un gas contaminante que se introduce en el aire al quemar combustible. Por vez primera, un estudio con ‘datos reales’, ya que se basa en las mediciones hormonales de más de 1.300 mujeres italianas, demuestra que la contaminación afecta a la fertilidad femenina Los resultados de las 1.463 mediciones de AMH recopiladas de 1.318 mujeres mostraron en primer lugar, como se esperaba, que los niveles séricos de AMH después de la edad de 25 años estaban inversa y significativamente relacionados con la edad de la mujer. Sin embargo, también se encontró que los niveles de AMH estaban asociados de manera inversa y significativa con los contaminantes ambientales definidos como PM10, PM2.5 y NO2. Esta asociación fue independiente de la edad. Estos resultados se determinaron dividiendo el conjunto de datos completo en cuartiles que reflejan las concentraciones de PM10, PM2.5 y NO2. El análisis encontró niveles significativamente más bajos de AMH en el cuarto cuartil que en los cuartiles más bajos, lo que, según el autor del trabajo, Antonio La Marca de la Universidad de Módena y Reggio Emilia (Italia),«confirma que, independientemente de la edad, cuanto mayor sea el nivel de partículas y NO2, menor será la concentración sérica de AMH». La concentración más baja de AMH, que refleja la "reducción severa de la reserva ovárica", se midió en mujeres que estuvieron expuestas a niveles de PM10, PM2.5 y NO2 superiores a 29.5, 22 y 26 mcg / m3 respectivamente. Sin embargo, estos eran valores muy por debajo de los límites superiores recomendados por la UE y las autoridades locales (es decir, 40, 25 y 40 mcg / m3 respectivamente). Vivir en un área asociada con altos niveles de contaminantes del aire en nuestro estudio aumentó el riesgo de una reducción severa de la reserva ovárica en un factor de 2 o 3 La reducción severa de la reserva ovárica, como se refleja en una concentración sérica de AMH por debajo de 1 ng / ml, fue significativamente más frecuente en el cuarto cuartil que en los primeros tres cuartiles para PM10 (62% vs 38%),para PM2.5 y para NO2. «Esto significa que, según nuestros cálculos, la exposición a altos niveles de PM10, PM2.5 y NO2 aumenta el riesgo de tener una reserva ovárica muy reducida en un factor entre 2 y 3». El trabajo confirma, una vez más, que la edad es el determinante más importante de la concentración de AMH en las mujeres, y que otros factores como el tabaquismo, el peso corporal y la anticoncepción hormonal a largo plazo también tiene un impacto en la AMH. Ahora, concluye el experto, habrá que considerar a los contaminantes ambientales. «Vivir en un área asociada con altos niveles de contaminantes del aire en nuestro estudio aumentó el riesgo de una reducción severa de la reserva ovárica en un factor de 2 o 3».
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La contaminación del aire afecta a la reserva ovárica, un marcador de fertilidad femenina que refleja el número de folículos en reposo en el ovario. Por vez primera, un estudio con ‘datos reales’, ya que se basa en las mediciones hormonales de más de 1.300 mujeres italianas, demuestra que la contaminación afecta a la fertilidad femenina. El estudio ORExPo se presenta hoy en la Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana. El trabajo confirma las evidencias que sugieren que muchos compuestos químicos ambientales, así como los componentes naturales y artificiales de la dieta diaria, tienen el potencial de alterar el papel fisiológico de las hormonas, interfiriendo con su biosíntesis, señalización o metabolismo. La hormona en este caso, la hormona antimulleriana o AMH, es secretada por las células en el ovario y ahora es un marcador circulante fiable de la reserva ovárica. El estudio ORExPo se basa en el análisis de todas las mediciones de AMH tomadas de mujeres que vivían en el área de Módena entre 2007 y 2017. Dichas mediciones se vincularon con la edad y la dirección de las pacientes. La evaluación de la exposición ambiental tuvo en cuenta las partículas diarias (PM) y los valores de dióxido de nitrógeno (NO2),un gas contaminante que se introduce en el aire al quemar combustible. Por vez primera, un estudio con ‘datos reales’, ya que se basa en las mediciones hormonales de más de 1.300 mujeres italianas, demuestra que la contaminación afecta a la fertilidad femenina Los resultados de las 1.463 mediciones de AMH recopiladas de 1.318 mujeres mostraron en primer lugar, como se esperaba, que los niveles séricos de AMH después de la edad de 25 años estaban inversa y significativamente relacionados con la edad de la mujer. Sin embargo, también se encontró que los niveles de AMH estaban asociados de manera inversa y significativa con los contaminantes ambientales definidos como PM10, PM2.5 y NO2. Esta asociación fue independiente de la edad. Estos resultados se determinaron dividiendo el conjunto de datos completo en cuartiles que reflejan las concentraciones de PM10, PM2.5 y NO2. El análisis encontró niveles significativamente más bajos de AMH en el cuarto cuartil que en los cuartiles más bajos, lo que, según el autor del trabajo, Antonio La Marca de la Universidad de Módena y Reggio Emilia (Italia),«confirma que, independientemente de la edad, cuanto mayor sea el nivel de partículas y NO2, menor será la concentración sérica de AMH». La concentración más baja de AMH, que refleja la "reducción severa de la reserva ovárica", se midió en mujeres que estuvieron expuestas a niveles de PM10, PM2.5 y NO2 superiores a 29.5, 22 y 26 mcg / m3 respectivamente. Sin embargo, estos eran valores muy por debajo de los límites superiores recomendados por la UE y las autoridades locales (es decir, 40, 25 y 40 mcg / m3 respectivamente). Vivir en un área asociada con altos niveles de contaminantes del aire en nuestro estudio aumentó el riesgo de una reducción severa de la reserva ovárica en un factor de 2 o 3 La reducción severa de la reserva ovárica, como se refleja en una concentración sérica de AMH por debajo de 1 ng / ml, fue significativamente más frecuente en el cuarto cuartil que en los primeros tres cuartiles para PM10 (62% vs 38%),para PM2.5 y para NO2. «Esto significa que, según nuestros cálculos, la exposición a altos niveles de PM10, PM2.5 y NO2 aumenta el riesgo de tener una reserva ovárica muy reducida en un factor entre 2 y 3». El trabajo confirma, una vez más, que la edad es el determinante más importante de la concentración de AMH en las mujeres, y que otros factores como el tabaquismo, el peso corporal y la anticoncepción hormonal a largo plazo también tiene un impacto en la AMH. Ahora, concluye el experto, habrá que considerar a los contaminantes ambientales. «Vivir en un área asociada con altos niveles de contaminantes del aire en nuestro estudio aumentó el riesgo de una reducción severa de la reserva ovárica en un factor de 2 o 3».