La bacteria que reduce el riesgo cardiovascular en obesos y diabéticos

Incrementar los niveles de bacterias intestinales específicas puede tener efectos beneficiosos para las personas con sobrepeso u obesas, asegura un pequeño ensayo clínico publicado esta semana en «Nature Medicine». La bacteria en cuestión es Akkermansia muciniphila, una especie de bacteria intestinal menos abundante en el intestino de personas con sobrepeso u obesidad, o que tienen diabetes mellitus tipo 2 no tratada o enfermedades inflamatorias del intestino. El estudio sugiere que la administración en humanos es segura y está asociada con una mejora en la salud. En 2007, Patrice Cani y su equipo de la Universidad de Lovaina (Países Bajos) descubrieron los efectos beneficiosos de esta bacteria intestinal, capaz de moderar el desarrollo de la obesidad y la diabetes tipo 2, en ratones. En 2017, vieron que su uso de una forma pasteurizada de Akkermansia, en ratones, lograba a una protección mayor que la bacteria viva de diversos factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como la resistencia a la insulina, la hipercolesterolemia –exceso de colesterol- o el almacenamiento de grasa en tejido adiposo. Las conclusiones son claras: las pruebas en humanos confirman lo que ya se había observado en ratones Tras estos resultados, los investigadores diseñaron un pequeño ensayo clínico para administrar la bacteria a los humanos. Para ello, fue necesario desarrollar la capacidad de producir la bacteria en gran cantidad y asegurarse de que las pruebas no tuvieran riesgo para los participantes. Los expertos administraron a un grupo de voluntarios con sobrepeso u obesos, todos con resistencia a la insulina (pre-diabetes tipo 2) y síndrome metabólico, en otras palabras, con varios factores de riesgo elevado de enfermedades cardiovasculares. Los voluntarios se dividieron al azar en 3 grupos (placebo, bacterias vivas y bacterias pasteurizadas) y se les pidió que no alteraran sus hábitos dietéticos o su actividad física. Akkermansia se proporcionó como un suplemento nutricional. El objetivo principal de este estudio fue demostrar la viabilidad y seguridad de la ingesta diaria de Akkermansia durante 3 meses. Y los datos fueron positivos: los suplementos fueron fáciles de ingerir y no hubo efectos secundarios en los grupos que tomaron bacterias vivas o pasteurizadas. Las conclusiones son claras: las pruebas en humanos confirman lo que ya se había observado en ratones. La ingestión de la bacteria (pasteurizada) evitó el deterioro del estado de salud de los sujetos (pre-diabetes, riesgos cardiovasculares). Además, los investigadores observaron una disminución en los marcadores de inflamación en el hígado, una ligera disminución en el peso corporal de los sujetos (2,3 kg en promedio),así como una reducción de los niveles de colesterol. Por contra, en sujetos con placebo, los parámetros metabólicos, resistencia a la insulina o hipercolesterolemia, continuaron deteriorándose con el tiempo. Estos resultados allanan el camino para un estudio a gran escala, no solo para confirmar los datos, sino también para respaldar la comercialización de las bacterias como complementos alimenticios para 2021 ¿A quién podría beneficiar esta terapia? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),una de cada tres personas fallece cada día a causa de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo. En los países occidentales, una de cada dos personas tiene sobrepeso y han aumentado los riesgos cardiovasculares. Esta investigación limitaría estos riesgos y, por lo tanto, podría tener un impacto en la mitad de la población, si se usa adecuadamente. Los investigadores concluyen que este estudio piloto demuestra la viabilidad de administrar la bacteria Akkermansia pasteurizada a los humanos en forma de suplemento alimenticio y muestra resultados alentadores sobre la efectividad de los suplementos dietéticos a base de Akkermansia a la hora de reducir los factores de riesgo cardio-metabólicos. Estos resultados allanan el camino para un estudio a gran escala, no solo para confirmar los datos, sino también para respaldar la comercialización de las bacterias como complementos alimenticios para 2021.
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Incrementar los niveles de bacterias intestinales específicas puede tener efectos beneficiosos para las personas con sobrepeso u obesas, asegura un pequeño ensayo clínico publicado esta semana en «Nature Medicine». La bacteria en cuestión es Akkermansia muciniphila, una especie de bacteria intestinal menos abundante en el intestino de personas con sobrepeso u obesidad, o que tienen diabetes mellitus tipo 2 no tratada o enfermedades inflamatorias del intestino. El estudio sugiere que la administración en humanos es segura y está asociada con una mejora en la salud. En 2007, Patrice Cani y su equipo de la Universidad de Lovaina (Países Bajos) descubrieron los efectos beneficiosos de esta bacteria intestinal, capaz de moderar el desarrollo de la obesidad y la diabetes tipo 2, en ratones. En 2017, vieron que su uso de una forma pasteurizada de Akkermansia, en ratones, lograba a una protección mayor que la bacteria viva de diversos factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como la resistencia a la insulina, la hipercolesterolemia –exceso de colesterol- o el almacenamiento de grasa en tejido adiposo. Las conclusiones son claras: las pruebas en humanos confirman lo que ya se había observado en ratones Tras estos resultados, los investigadores diseñaron un pequeño ensayo clínico para administrar la bacteria a los humanos. Para ello, fue necesario desarrollar la capacidad de producir la bacteria en gran cantidad y asegurarse de que las pruebas no tuvieran riesgo para los participantes. Los expertos administraron a un grupo de voluntarios con sobrepeso u obesos, todos con resistencia a la insulina (pre-diabetes tipo 2) y síndrome metabólico, en otras palabras, con varios factores de riesgo elevado de enfermedades cardiovasculares. Los voluntarios se dividieron al azar en 3 grupos (placebo, bacterias vivas y bacterias pasteurizadas) y se les pidió que no alteraran sus hábitos dietéticos o su actividad física. Akkermansia se proporcionó como un suplemento nutricional. El objetivo principal de este estudio fue demostrar la viabilidad y seguridad de la ingesta diaria de Akkermansia durante 3 meses. Y los datos fueron positivos: los suplementos fueron fáciles de ingerir y no hubo efectos secundarios en los grupos que tomaron bacterias vivas o pasteurizadas. Las conclusiones son claras: las pruebas en humanos confirman lo que ya se había observado en ratones. La ingestión de la bacteria (pasteurizada) evitó el deterioro del estado de salud de los sujetos (pre-diabetes, riesgos cardiovasculares). Además, los investigadores observaron una disminución en los marcadores de inflamación en el hígado, una ligera disminución en el peso corporal de los sujetos (2,3 kg en promedio),así como una reducción de los niveles de colesterol. Por contra, en sujetos con placebo, los parámetros metabólicos, resistencia a la insulina o hipercolesterolemia, continuaron deteriorándose con el tiempo. Estos resultados allanan el camino para un estudio a gran escala, no solo para confirmar los datos, sino también para respaldar la comercialización de las bacterias como complementos alimenticios para 2021 ¿A quién podría beneficiar esta terapia? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),una de cada tres personas fallece cada día a causa de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo. En los países occidentales, una de cada dos personas tiene sobrepeso y han aumentado los riesgos cardiovasculares. Esta investigación limitaría estos riesgos y, por lo tanto, podría tener un impacto en la mitad de la población, si se usa adecuadamente. Los investigadores concluyen que este estudio piloto demuestra la viabilidad de administrar la bacteria Akkermansia pasteurizada a los humanos en forma de suplemento alimenticio y muestra resultados alentadores sobre la efectividad de los suplementos dietéticos a base de Akkermansia a la hora de reducir los factores de riesgo cardio-metabólicos. Estos resultados allanan el camino para un estudio a gran escala, no solo para confirmar los datos, sino también para respaldar la comercialización de las bacterias como complementos alimenticios para 2021.