Identifican el enterovirus en niños como desecadenate de la celiaquía

El enterovirus, un virus intestinal común en la primera infancia, puede ser el desencadenante de la enfermedad celíaca a posteriori, en niños con mayor riesgo genético, según un estudio publicado en el «BMJ». Este hallazgo, añade nueva información sobre el papel de las infecciones virales como posible causa subyacente de la enfermedad celíaca, afirman los investigadores del Hospital Østfold Trust, en Grålum (Noruega). La enfermedad celíaca es una afección digestiva frecuente, causada por una reacción adversa al gluten, una proteína alimentaria que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y otros cereales. Se cree que se desarrolla a partir de una combinación de factores desencadenantes genéticos y ambientales. Estudios anteriores sugieren que las infecciones estomacales e intestinales comunes en la infancia, desempeñan un papel en el desarrollo de la enfermedad celíaca. Pero hasta el momento, no se había llegado a ninguna conclusión firme. Este estudio aporta nueva información sobre el papel de las infecciones virales, como posible causa subyacente de la enfermedad celíaca Por ello, los investigadores comprobaron si las infecciones por enterovirus y adenovirus -antes del desarrollo de los anticuerpos contra la enfermedad celíaca- eran más frecuentes en los niños a los que posteriormente se les diagnosticó la enfermedad celíaca, en comparación con los que no lo eran. Metodología del estudio Entre 2001 y 2007, se hizo un estudio con 220 niños noruegos, todos ellos portadores de los genes HLA DQ2 y DQ8. La gran mayoría de los pacientes con enfermedad celíaca son portadores de al menos uno de ellos, lo que con lleva un mayor riesgo tanto de enfermedad celíaca como de diabetes tipo1. Los investigadores recogieron muestras de heces de 3 a 36 meses de edad para detectar los virus, y se analizaron muestras de sangre, para detectar anticuerpos de la enfermedad celíaca a los 3, 6, 9 y 12 meses de edad, y luego anualmente hasta 2016. Después de casi 10 años, 25 niños de los analizados, fueron diagnosticados con enfermedad celíaca. Se encontró enterovirus en 370 (17%) de 2135 muestras de heces, y 73 niños tuvieron al menos una muestra positiva. Y fue significativamente más frecuente en las muestras recogidas antes del desarrollo de los anticuerpos, de la enfermedad celíaca en los casos que en los controles: 84 de 429 (20%) en los casos y 129 de 855 (15%) en los controles. Se estableció una asociación significativa entre la exposición al enterovirus y el riesgo posterior de desarrollar enfermedad celíaca, pero el adenovirus no se relacionó con el desarrollo de la enfermedad. Si se confirma que el enterovirus es un factor desencadenante, la vacunación podría reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad celíaca Las infecciones por enterovirus detectadas después de la introducción del gluten en la dieta del niño se asociaron con la enfermedad celíaca, mientras que las que se detectaron antes o en el momento de la introducción no, lo que sugiere que la infección en sí misma fue el desencadenante de la enfermedad. Este es un estudio observacional, por lo tanto no se pueden hacer conclusiones firmes sobre la causa y los investigadores no pueden descartar la posibilidad de que otros factores, no medidos, puedan haber influido en los resultados. Además, el número de niños estudiados era limitado y los resultados podrían no generalizarse a perfiles genéticos más amplios. Los autores señalan que este es el primer estudio de este tipo, que explora la relación entre los virus en la infancia y la enfermedad celíaca posterior. La composición del gen HLA-DQ2 o HLA-DQ8 representa a casi todas las personas genéticamente susceptibles; por lo que creen que es probable, que lo demostrado con el estudio se puedan aplicar a una gran proporción de personas con enfermedad celíaca. El 40% de la población es genéticamente propensa a la enfermedad celíaca, los autores destacan ahora el gran problema es el identificar los factores desencadenantes ambientales. Los autores sugieren que la identificación de virus específicos como desencadenantes, puede justificar estrategias preventivas. Si se confirma que el enterovirus es un factor desencadenante, la vacunación podría reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad celíaca, concluyen.
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El enterovirus, un virus intestinal común en la primera infancia, puede ser el desencadenante de la enfermedad celíaca a posteriori, en niños con mayor riesgo genético, según un estudio publicado en el «BMJ». Este hallazgo, añade nueva información sobre el papel de las infecciones virales como posible causa subyacente de la enfermedad celíaca, afirman los investigadores del Hospital Østfold Trust, en Grålum (Noruega). La enfermedad celíaca es una afección digestiva frecuente, causada por una reacción adversa al gluten, una proteína alimentaria que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y otros cereales. Se cree que se desarrolla a partir de una combinación de factores desencadenantes genéticos y ambientales. Estudios anteriores sugieren que las infecciones estomacales e intestinales comunes en la infancia, desempeñan un papel en el desarrollo de la enfermedad celíaca. Pero hasta el momento, no se había llegado a ninguna conclusión firme. Este estudio aporta nueva información sobre el papel de las infecciones virales, como posible causa subyacente de la enfermedad celíaca Por ello, los investigadores comprobaron si las infecciones por enterovirus y adenovirus -antes del desarrollo de los anticuerpos contra la enfermedad celíaca- eran más frecuentes en los niños a los que posteriormente se les diagnosticó la enfermedad celíaca, en comparación con los que no lo eran. Metodología del estudio Entre 2001 y 2007, se hizo un estudio con 220 niños noruegos, todos ellos portadores de los genes HLA DQ2 y DQ8. La gran mayoría de los pacientes con enfermedad celíaca son portadores de al menos uno de ellos, lo que con lleva un mayor riesgo tanto de enfermedad celíaca como de diabetes tipo1. Los investigadores recogieron muestras de heces de 3 a 36 meses de edad para detectar los virus, y se analizaron muestras de sangre, para detectar anticuerpos de la enfermedad celíaca a los 3, 6, 9 y 12 meses de edad, y luego anualmente hasta 2016. Después de casi 10 años, 25 niños de los analizados, fueron diagnosticados con enfermedad celíaca. Se encontró enterovirus en 370 (17%) de 2135 muestras de heces, y 73 niños tuvieron al menos una muestra positiva. Y fue significativamente más frecuente en las muestras recogidas antes del desarrollo de los anticuerpos, de la enfermedad celíaca en los casos que en los controles: 84 de 429 (20%) en los casos y 129 de 855 (15%) en los controles. Se estableció una asociación significativa entre la exposición al enterovirus y el riesgo posterior de desarrollar enfermedad celíaca, pero el adenovirus no se relacionó con el desarrollo de la enfermedad. Si se confirma que el enterovirus es un factor desencadenante, la vacunación podría reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad celíaca Las infecciones por enterovirus detectadas después de la introducción del gluten en la dieta del niño se asociaron con la enfermedad celíaca, mientras que las que se detectaron antes o en el momento de la introducción no, lo que sugiere que la infección en sí misma fue el desencadenante de la enfermedad. Este es un estudio observacional, por lo tanto no se pueden hacer conclusiones firmes sobre la causa y los investigadores no pueden descartar la posibilidad de que otros factores, no medidos, puedan haber influido en los resultados. Además, el número de niños estudiados era limitado y los resultados podrían no generalizarse a perfiles genéticos más amplios. Los autores señalan que este es el primer estudio de este tipo, que explora la relación entre los virus en la infancia y la enfermedad celíaca posterior. La composición del gen HLA-DQ2 o HLA-DQ8 representa a casi todas las personas genéticamente susceptibles; por lo que creen que es probable, que lo demostrado con el estudio se puedan aplicar a una gran proporción de personas con enfermedad celíaca. El 40% de la población es genéticamente propensa a la enfermedad celíaca, los autores destacan ahora el gran problema es el identificar los factores desencadenantes ambientales. Los autores sugieren que la identificación de virus específicos como desencadenantes, puede justificar estrategias preventivas. Si se confirma que el enterovirus es un factor desencadenante, la vacunación podría reducir el riesgo de desarrollo de la enfermedad celíaca, concluyen.