Esto es lo que ocultan los grifos y lavabos de los hospitales

Nadie duda de que el lavado de manos es la forma más sencilla y barata de reducir la prevalencia de enfermedades infecciosas, especialmente en hospitales. Pero este gesto, aunque parezca paradójico, provoca la dispersión de microbios de los grifos sucios a través del agua que salpica fuera del lavabo. Esta es la conclusión de un estudio presentado en la Conferencia Anual de la Asociación de Profesionales en Control de Infecciones y Epidemiología (APIC),en Philadelphia. Investigadores de la Universidad de Michigan evaluaron la suciedad de ocho diseños diferentes de grifos y lavabos en cuatro unidades de cuidados intensivos. Descubrieron que una pila poco profunda favorecía la dispersión del agua contaminada sobre los artículos y espacios de cuidado del paciente y las manos de los sanitarios, incluso a una distancia de más de cuatro pies desde el lavabo. «El interior de los grifos donde no se puede limpiar estaba mucho más sucio de lo esperado», advierte Kristen VanderElzen, autora del estudio. «Los gérmenes potencialmente peligrosos en y alrededor de los lavamanos representan un dilema para los especialistas en prevención de infecciones, ya que tener lavabos accesibles para lavarse las manos es fundamental. De acuerdo con la información que encontramos, hemos emprendido un programa de reemplazo de grifos completo en nuestro hospital», concluye la experta. Para identificar el nivel de suciedad de los lavabos, los investigadores utilizaron adenosín trifosfato (ATP). La biopelícula visible se asoció con lecturas de ATP más altas y los cultivos probados en el transcurso del estudio demostraron presencia de Pseudomonas aeruginosa, moho y otros organismos ambientales. «A medida que aprendemos más sobre las formas a menudo sigilosas en que los gérmenes pueden propagarse dentro de las instalaciones sanitarias, los especialistas en prevención de infecciones desempeñan un papel cada vez más importante en el diseño de las instalaciones sanitarias, incluso en la selección de accesorios para fregaderos y grifos, como ha demostrado este estudio», señala Karen Hoffmann, presidenta de la APIC. «Debido a que el entorno de atención médica puede servir como una fuente de organismos resistentes capaces de causar infecciones peligrosas, el programa de prevención y control de infecciones de una organización debe garantizar que se tomen medidas para reducir el riesgo de transmisión de fuentes ambientales y asegurar el cumplimiento de esas medidas», afirma Hoffmann.
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Nadie duda de que el lavado de manos es la forma más sencilla y barata de reducir la prevalencia de enfermedades infecciosas, especialmente en hospitales. Pero este gesto, aunque parezca paradójico, provoca la dispersión de microbios de los grifos sucios a través del agua que salpica fuera del lavabo. Esta es la conclusión de un estudio presentado en la Conferencia Anual de la Asociación de Profesionales en Control de Infecciones y Epidemiología (APIC),en Philadelphia. Investigadores de la Universidad de Michigan evaluaron la suciedad de ocho diseños diferentes de grifos y lavabos en cuatro unidades de cuidados intensivos. Descubrieron que una pila poco profunda favorecía la dispersión del agua contaminada sobre los artículos y espacios de cuidado del paciente y las manos de los sanitarios, incluso a una distancia de más de cuatro pies desde el lavabo. «El interior de los grifos donde no se puede limpiar estaba mucho más sucio de lo esperado», advierte Kristen VanderElzen, autora del estudio. «Los gérmenes potencialmente peligrosos en y alrededor de los lavamanos representan un dilema para los especialistas en prevención de infecciones, ya que tener lavabos accesibles para lavarse las manos es fundamental. De acuerdo con la información que encontramos, hemos emprendido un programa de reemplazo de grifos completo en nuestro hospital», concluye la experta. Para identificar el nivel de suciedad de los lavabos, los investigadores utilizaron adenosín trifosfato (ATP). La biopelícula visible se asoció con lecturas de ATP más altas y los cultivos probados en el transcurso del estudio demostraron presencia de Pseudomonas aeruginosa, moho y otros organismos ambientales. «A medida que aprendemos más sobre las formas a menudo sigilosas en que los gérmenes pueden propagarse dentro de las instalaciones sanitarias, los especialistas en prevención de infecciones desempeñan un papel cada vez más importante en el diseño de las instalaciones sanitarias, incluso en la selección de accesorios para fregaderos y grifos, como ha demostrado este estudio», señala Karen Hoffmann, presidenta de la APIC. «Debido a que el entorno de atención médica puede servir como una fuente de organismos resistentes capaces de causar infecciones peligrosas, el programa de prevención y control de infecciones de una organización debe garantizar que se tomen medidas para reducir el riesgo de transmisión de fuentes ambientales y asegurar el cumplimiento de esas medidas», afirma Hoffmann.