El Brexit supondría miles de nuevas muertes por causas cardiovasculares en Reino Unido

Miles de nuevos fallecimientos por enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares podrían convertirse en una realidad en Inglaterra durante la próxima década, si Gran Bretaña sigue adelante con el Brexit. Lo advierte un informe publicado en la revista en «BMJ Open». La razón, según el citado informe, sería la reducción en el consumo de frutas y verduras. El Reino Unido depende en gran medida de las importaciones de frutas y hortalizas (84% y 48%, respectivamente, en 2017) y los costes de éstas aumentarán significativamente después del Brexit, segura el informe. Un Brexit, y sobre todo sin acuerdo con la Unión Europea, será el más costoso y el más dañino, causando alrededor de 12.400 muertes cardiovasculares adicionales durante la próxima década en Inglaterra, ya que la ingesta de frutas y verduras se reducirían notablemente y las dietas serían mucho menos saludables. Se han estudiado mucho las profundas implicaciones para muchos sectores que tendrá el Brexit, pero pocos estudios han analizado el impacto potencial en la salud de abandonar la UE. Un Brexit, y sobre todo sin acuerdo con la Unión Europea, será el más costoso y el más dañino Para abordar esto, los investigadores utilizaron el modelo de política alimentaria IMPACT, que combina una amplia gama de datos de ingesta dietética, económica y de salud para estimar los posibles impactos de cuatro tipos diferentes de Brexit. Los cuatro escenarios fueron: (1) acuerdo de libre comercio con la UE y la mitad de los países fuera de Europa que tienen acuerdos comerciales con la UE; (2) acuerdo de libre comercio con la UE solamente; (3) Brexit sin acuerdo y sin acuerdos preferenciales con ningún país y la necesidad de recurrir a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC); y (4) un 'régimen comercial liberalizado' según el cual el Reino Unido cotiza según las normas de la OMC, pero no tiene aranceles impuestos a las importaciones de frutas y verduras. Todos los escenarios conllevan un aumento en las tarifas comerciales y los costes de arancelarios que el Reino Unido tendrá que pagar por los productos importados después del Brexit. Sus cálculos demostraron que un Brexit sin acuerdo conduciría al mayor incremento en los precios. Por ejemplo, de casi un 17% para los plátanos, en más del 14% para los cítricos y en casi un 15% para los tomates. Todos los escenarios conllevan un aumento en las tarifas comerciales y los costes de arancelarios La ingesta de frutas y verduras, que ya está por debajo de los niveles recomendados en más de la mitad de la población del Reino Unido, caería aun más bajo cada uno de los escenarios. Pero, de nuevo, un Brexit sin acuerdo se asociaría con la mayor caída proyectada: alrededor del 11,4% para las frutas y un poco más del 9% para las verduras. Esto conduciría a un incremento de muertes asociados a enfermedades cardiovasculares en todos los escenarios de Brexit modelados, según los cálculos, pero un escenario sin acuerdo sería el más dañino, con un total de 12.400 nuevas muertes entre 2021 y 2030, equivalente a un aumento de casi 2 %. Además, el informe ve que el hecho aumentar anualmente un 2% la producción de frutas y hortalizas cultivadas en el país para contrarrestar las importaciones más caras no afectaría sustancialmente a estas cifras. Escenario posible Los investigadores reconocen que se trata de un estudio que plantea un ‘modelo’, y que sus datos utilizados para los cálculos pueden no ser siempre indicativos de tendencias futuras, por lo que las cifras son solo estimaciones. Sin embargo, los hallazgos son similares a los de otros análisis sobre aumentos de precios en un mundo posterior al Brexit, reconocen los investigadores. Y es probable que haya otras ramificaciones de Brexit para la producción y el consumo de alimentos: actualmente, alrededor de 80.000 trabajadores de temporada, la mayoría de países de la UE, cosechan productos de cosecha propia. Si no se permite su libre circulación según las reglas del mercado único de la UE, es probable que la disponibilidad de productos frescos de cosecha propia se reduzca, lo que elevará los precios. Y la calidad y seguridad de los alimentos también pueden verse afectadas si se relajan las regulaciones de la UE para impulsar la competitividad comercial. Partidarios del Brexit - Reuters El profesor Christopher Millett, de la Escuela de Salud Pública de Imperial College de Londres, quien dirigió la investigación, señala: «La salida del Reino Unido de la Unión Europea se ha enmarcado en términos de su importancia política y social. Pero este estudio muestra que el impacto de el Brexit irá más allá de la economía y puede afectar el riesgo de enfermedad de las personas. El gobierno del Reino Unido debe considerar las implicaciones para la salud pública de las opciones de política comercial del Brexit, incluidos los cambios en el precio de los grupos de alimentos clave». Comer una dieta rica en frutas y verduras frescas se relaciona con un menor riesgo de enfermedades graves, como enfermedades cardíacas, cáncer y accidentes cerebrovasculares, y la Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas consuman un promedio de cinco porciones por día. El gobierno del Reino Unido debe considerar las implicaciones para la salud pública de las opciones de política comercial del Brexit, incluidos los cambios en el precio de los grupos de alimentos clave «El Reino Unido depende en gran medida de las importaciones, especialmente de frutas y verduras frescas, que tienen un fuerte efecto protector sobre la salud. Nuestro artículo ilustra, por primera vez , los posibles impactos negativos del Brexit en los precios de las frutas y verduras, la ingesta, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares», afirma Paraskevi Seferidi, primer autor del estudio. Mejor opción, estar en la UE En este sentido, Martin O'Flaherty, de la Universidad de Liverpool, quien dirigió conjuntamente el estudio, considera que los hallazgos «son consistentes con otras investigaciones que sugieren que Brexit aumentaría el precio de las frutas y verduras. Las dietas poco saludables son uno de los principales impulsores de la mala salud en el Reino Unido. Permanecer dentro de la Unión Europea parece ser la mejor opción para proteger la salud pública». «El gobierno del Reino Unido, por lo tanto, debe considerar cuidadosamente las implicaciones para la salud de la población del Brexit durante las próximas negociaciones y la planificación posterior al Brexit, particularmente los cambios adversos en los sistemas alimentarios», concluyen.
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Miles de nuevos fallecimientos por enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares podrían convertirse en una realidad en Inglaterra durante la próxima década, si Gran Bretaña sigue adelante con el Brexit. Lo advierte un informe publicado en la revista en «BMJ Open». La razón, según el citado informe, sería la reducción en el consumo de frutas y verduras. El Reino Unido depende en gran medida de las importaciones de frutas y hortalizas (84% y 48%, respectivamente, en 2017) y los costes de éstas aumentarán significativamente después del Brexit, segura el informe. Un Brexit, y sobre todo sin acuerdo con la Unión Europea, será el más costoso y el más dañino, causando alrededor de 12.400 muertes cardiovasculares adicionales durante la próxima década en Inglaterra, ya que la ingesta de frutas y verduras se reducirían notablemente y las dietas serían mucho menos saludables. Se han estudiado mucho las profundas implicaciones para muchos sectores que tendrá el Brexit, pero pocos estudios han analizado el impacto potencial en la salud de abandonar la UE. Un Brexit, y sobre todo sin acuerdo con la Unión Europea, será el más costoso y el más dañino Para abordar esto, los investigadores utilizaron el modelo de política alimentaria IMPACT, que combina una amplia gama de datos de ingesta dietética, económica y de salud para estimar los posibles impactos de cuatro tipos diferentes de Brexit. Los cuatro escenarios fueron: (1) acuerdo de libre comercio con la UE y la mitad de los países fuera de Europa que tienen acuerdos comerciales con la UE; (2) acuerdo de libre comercio con la UE solamente; (3) Brexit sin acuerdo y sin acuerdos preferenciales con ningún país y la necesidad de recurrir a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC); y (4) un 'régimen comercial liberalizado' según el cual el Reino Unido cotiza según las normas de la OMC, pero no tiene aranceles impuestos a las importaciones de frutas y verduras. Todos los escenarios conllevan un aumento en las tarifas comerciales y los costes de arancelarios que el Reino Unido tendrá que pagar por los productos importados después del Brexit. Sus cálculos demostraron que un Brexit sin acuerdo conduciría al mayor incremento en los precios. Por ejemplo, de casi un 17% para los plátanos, en más del 14% para los cítricos y en casi un 15% para los tomates. Todos los escenarios conllevan un aumento en las tarifas comerciales y los costes de arancelarios La ingesta de frutas y verduras, que ya está por debajo de los niveles recomendados en más de la mitad de la población del Reino Unido, caería aun más bajo cada uno de los escenarios. Pero, de nuevo, un Brexit sin acuerdo se asociaría con la mayor caída proyectada: alrededor del 11,4% para las frutas y un poco más del 9% para las verduras. Esto conduciría a un incremento de muertes asociados a enfermedades cardiovasculares en todos los escenarios de Brexit modelados, según los cálculos, pero un escenario sin acuerdo sería el más dañino, con un total de 12.400 nuevas muertes entre 2021 y 2030, equivalente a un aumento de casi 2 %. Además, el informe ve que el hecho aumentar anualmente un 2% la producción de frutas y hortalizas cultivadas en el país para contrarrestar las importaciones más caras no afectaría sustancialmente a estas cifras. Escenario posible Los investigadores reconocen que se trata de un estudio que plantea un ‘modelo’, y que sus datos utilizados para los cálculos pueden no ser siempre indicativos de tendencias futuras, por lo que las cifras son solo estimaciones. Sin embargo, los hallazgos son similares a los de otros análisis sobre aumentos de precios en un mundo posterior al Brexit, reconocen los investigadores. Y es probable que haya otras ramificaciones de Brexit para la producción y el consumo de alimentos: actualmente, alrededor de 80.000 trabajadores de temporada, la mayoría de países de la UE, cosechan productos de cosecha propia. Si no se permite su libre circulación según las reglas del mercado único de la UE, es probable que la disponibilidad de productos frescos de cosecha propia se reduzca, lo que elevará los precios. Y la calidad y seguridad de los alimentos también pueden verse afectadas si se relajan las regulaciones de la UE para impulsar la competitividad comercial. Partidarios del Brexit - Reuters El profesor Christopher Millett, de la Escuela de Salud Pública de Imperial College de Londres, quien dirigió la investigación, señala: «La salida del Reino Unido de la Unión Europea se ha enmarcado en términos de su importancia política y social. Pero este estudio muestra que el impacto de el Brexit irá más allá de la economía y puede afectar el riesgo de enfermedad de las personas. El gobierno del Reino Unido debe considerar las implicaciones para la salud pública de las opciones de política comercial del Brexit, incluidos los cambios en el precio de los grupos de alimentos clave». Comer una dieta rica en frutas y verduras frescas se relaciona con un menor riesgo de enfermedades graves, como enfermedades cardíacas, cáncer y accidentes cerebrovasculares, y la Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas consuman un promedio de cinco porciones por día. El gobierno del Reino Unido debe considerar las implicaciones para la salud pública de las opciones de política comercial del Brexit, incluidos los cambios en el precio de los grupos de alimentos clave «El Reino Unido depende en gran medida de las importaciones, especialmente de frutas y verduras frescas, que tienen un fuerte efecto protector sobre la salud. Nuestro artículo ilustra, por primera vez , los posibles impactos negativos del Brexit en los precios de las frutas y verduras, la ingesta, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares», afirma Paraskevi Seferidi, primer autor del estudio. Mejor opción, estar en la UE En este sentido, Martin O'Flaherty, de la Universidad de Liverpool, quien dirigió conjuntamente el estudio, considera que los hallazgos «son consistentes con otras investigaciones que sugieren que Brexit aumentaría el precio de las frutas y verduras. Las dietas poco saludables son uno de los principales impulsores de la mala salud en el Reino Unido. Permanecer dentro de la Unión Europea parece ser la mejor opción para proteger la salud pública». «El gobierno del Reino Unido, por lo tanto, debe considerar cuidadosamente las implicaciones para la salud de la población del Brexit durante las próximas negociaciones y la planificación posterior al Brexit, particularmente los cambios adversos en los sistemas alimentarios», concluyen.