Las grasas, nueva diana para tratar un tipo agresivo de leucemia

Un equipo de la Universidad McMaster (Canadá) ha descubierto una nueva vía de atacar el cáncer: las células de la grasa. Los expertos, cuyo trabajo se publica en «Nature Cell Biology», han descubierto que, al estimular a los adipocitos o las células grasas, ubicados en el interior del hueso, suprimían las células de cancerosas en leucemia, pero, sorprendentemente, también lograron al mismo tiempo la regeneración de células sanguíneas sanas. La producción de glóbulos rojos sanos es crítica para los pacientes con leucemia mieloide aguda; sin embargo, a veces se obvia debido a que los tratamientos convencionales se centran solo en destruir las células de la leucemia. Como consecuencia, los pacientes con leucemia padecen anemia e infecciones debido al fracaso de la producción de sangre saludable, todos los cuales son las principales causas de hospitalización y muerte por la enfermedad. «Nuestro enfoque representa una forma diferente de observar la leucemia y considera a la médula ósea entera como un ecosistema, en lugar del enfoque tradicional de estudiar e intentar matar directamente las células enfermas», dijo Allison Boyd, autora del estudio. En su opinión, estos enfoques tradicionales no han brindado suficientes nuevas opciones terapéuticas para los pacientes. «El tratamiento estándar de esta enfermedad no ha cambiado en décadas». Durante tres años los investigadores de la Universidad McMaster recogieron muestras de células tumorales de médula ósea de pacientes con leucemia que se compararon con células sanas. Así descubrieron los efectos de tener como dianas terapéuticas las células grasas.Nuestro enfoque representa una forma diferente de observar la leucemia y considera a la médula ósea entera como un ecosistema, en lugar del enfoque tradicional de estudiar e intentar matar directamente las células enfermas Allison Boyd Los científicos han empleado un fármaco común para la diabetes –de la familia de los agonistas de los receptores PPAR gamma- que induce la producción de células grasas en la médula ósea y se descubrió que promovía la producción de glóbulos rojos, además de suprimir la leucemia. Como explica Mick Bhatia, no solo logramos suprimir las células cancerosas, «sino que también reforzó las células sanas, al permitir que se regeneraran en el nuevo medioambiente inducido por los fármacos». La buena noticia es que el medicamento ya está disponible, lo que, para Bhatia, abre un nuevo escenario terapéutico que puede «sumarse a los tratamientos existentes o incluso reemplazar a otros en un futuro. El hecho de que este medicamento active la regeneración de la sangre puede proporcionar beneficios para aquellos que se encuentran a la espera trasplantes de médula ósea al activar sus propios células sanas».
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Un equipo de la Universidad McMaster (Canadá) ha descubierto una nueva vía de atacar el cáncer: las células de la grasa. Los expertos, cuyo trabajo se publica en «Nature Cell Biology», han descubierto que, al estimular a los adipocitos o las células grasas, ubicados en el interior del hueso, suprimían las células de cancerosas en leucemia, pero, sorprendentemente, también lograron al mismo tiempo la regeneración de células sanguíneas sanas. La producción de glóbulos rojos sanos es crítica para los pacientes con leucemia mieloide aguda; sin embargo, a veces se obvia debido a que los tratamientos convencionales se centran solo en destruir las células de la leucemia. Como consecuencia, los pacientes con leucemia padecen anemia e infecciones debido al fracaso de la producción de sangre saludable, todos los cuales son las principales causas de hospitalización y muerte por la enfermedad. «Nuestro enfoque representa una forma diferente de observar la leucemia y considera a la médula ósea entera como un ecosistema, en lugar del enfoque tradicional de estudiar e intentar matar directamente las células enfermas», dijo Allison Boyd, autora del estudio. En su opinión, estos enfoques tradicionales no han brindado suficientes nuevas opciones terapéuticas para los pacientes. «El tratamiento estándar de esta enfermedad no ha cambiado en décadas». Durante tres años los investigadores de la Universidad McMaster recogieron muestras de células tumorales de médula ósea de pacientes con leucemia que se compararon con células sanas. Así descubrieron los efectos de tener como dianas terapéuticas las células grasas.Nuestro enfoque representa una forma diferente de observar la leucemia y considera a la médula ósea entera como un ecosistema, en lugar del enfoque tradicional de estudiar e intentar matar directamente las células enfermas Allison Boyd Los científicos han empleado un fármaco común para la diabetes –de la familia de los agonistas de los receptores PPAR gamma- que induce la producción de células grasas en la médula ósea y se descubrió que promovía la producción de glóbulos rojos, además de suprimir la leucemia. Como explica Mick Bhatia, no solo logramos suprimir las células cancerosas, «sino que también reforzó las células sanas, al permitir que se regeneraran en el nuevo medioambiente inducido por los fármacos». La buena noticia es que el medicamento ya está disponible, lo que, para Bhatia, abre un nuevo escenario terapéutico que puede «sumarse a los tratamientos existentes o incluso reemplazar a otros en un futuro. El hecho de que este medicamento active la regeneración de la sangre puede proporcionar beneficios para aquellos que se encuentran a la espera trasplantes de médula ósea al activar sus propios células sanas».