Cómo la inmunidad de grupo puede impedir la epidemia del sarampión

En el primer semestre del año ha habido el doble de contagios de sarampión en Europa que en todo 2017. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre el inquietante número de casos en alza. Considera que, después de los progresos en Europa para erradicarlo, ha habido una relajación en los sistemas de prevención. En algunos países se ha bajado del porcentaje del 95% de población vacunada. Un riesgo. La mitad de los 41.000 casos se han dado en Ucrania. Los otros países más afectados, con más de un millar de contagios, son Francia, Grecia, Italia, Rusia, Georgia y Serbia. Ya han muerto 37 afectados, 14 de ellos en Serbia. Ante esta epidemia, la Asociación Española de Pediatría recomendó este verano adelantar la vacunación de la «triple vírica», programada para el año de vida, a los niños mayores de seis meses que vayan a pasar una estancia prolongada en países como Rumanía, Francia, Italia o Grecia. En España, donde la cobertura de la primera dosis de la vacuna del sarampión cubre al 97% de la población según datos de la OMS, ha habido 184 casos de contagios en el primer semestre de este año, frente a los 142 que hubo en el mismo periodo del año anterior, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. La segunda dosis llega al 90% de la población. En los últimos 12 meses, supone cinco casos por cada millón de habitantes. A pesar del sensible aumento, está muy por debajo de países de nuestro entorno. En Francia, donde la cobertura de la primera dosis vacuna llega al 90% de la población y la segunda al 80%, en los últimos 12 meses ha habido 41 casos de sarampión por cada millón de habitantes. En Italia, con el 92% de cobertura en la primera dosis y el 86% en la segunda, 55 casos por millón. Contagios de sarampión en los seis primeros meses de 2018 - ABC El virus del sarampión se transmite por contacto directo y por el aire. Tiene una capacidad de contagio siete veces superior al virus de la gripe. Es una enfermedad endémica que solo se controla mediante la vacunación. La inmunidad de grupo permite evitar el contagio. «De forma natural, cuando se produce un brote, al avanzar la epidemia y aumentar el número de individuos inmunes, disminuye la probabilidad de contacto entre un susceptible y un infectado, hasta que llega un momento en el que se bloquea la transmisión del agente infeccioso», explica la Asociación Española de Vacunología. Para la inmunidad de grupo, los programas de vacunación sistemática tienen una importancia vital. «El hecho de vacunarse implica no solamente la protección individual, sino que mediante ella se está contribuyendo por solidaridad a la protección de toda la población», explica la Asociación Española de Vacunología. La OMS recuerda que toda persona no vacunada es vulnerable y, por tanto, anima a los gobiernos para llegar a los sectores de población no inmunizados. Antivacunas Actualmente existe una gran polémica en torno a los detractores de los programas de vacunación, que las consideran innecesarias o directamente peligrosas para la salud, a pesar de las recomendaciones de las autoridades sanitarias. En algunos países esta postura es alentada por los propios políticos. En Italia, el populista Movimiento 5 Estrellas, en el Gobierno, con un largo historial antivacunas, ha alentado el retraso en la edad de vacunación. El ministro del Interior, Matteo Salvini, afirma, en contra de la opinión médica, que establecer diez vacunas obligatorias es «inútil y a veces peligroso». La decisión personal, o de padres sobre sus hijos, no obstante, no es el único motivo por el cual las vacunas no llegan a un porcentaje mayor de población. En Ucrania, el país más afectado, por ejemplo, se debe a la falta de suministros de vacunas. En el continente europeo, la inmunización alcanzó en 2017 a un 90% de la población infantil, dos puntos más que el año anterior, según la OMS. Sin embargo, hay grandes diferencias entre países: mientras que algunos cubren al 95%, otros solo llegan al 70% de la población. En España, la cobertura es del 97% en la primera dosis de la vacuna del sarampión y del 90% en la segunda, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Argumentos de los pediatras para vacunar POR L. PERAITA Y C. FOMINAYA Estos son sus diez argumentos: 1. Protegen nuestra salud: las vacunas protegen frente a algunos virus y bacterias que causan enfermedades graves y potencialmente mortales. Activan nuestras defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos. 2. Salvan vidas: actualmente siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas, tales como la polio, el tétanos, la meningitis, la difteria, la tosferina. Sin lugar a dudas, la vacunación y la potabilización del agua han sido las intervenciones de salud pública que más vidas han salvado a lo largo de la historia, y lo siguen haciendo. 3. Pueden controlar y eliminar enfermedades: con el esfuerzo coordinado entre muchos países se puede conseguir erradicarlas para siempre. Un ejemplo es la viruela, que fue definitivamente erradicada en 1978, después de haber producido hasta 5 millones de muertes anuales. La polio está cercana a desaparecer, y otras enfermedades (difteria, tétanos, rubeola, etc.) han disminuido mucho. 4. Previenen algunos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas: está demostrado que la vacuna de la hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, y la vacuna del virus del papiloma humano (VPH),el cáncer de cuello de útero. La vacuna del sarampión, por su parte, previene enfermedades neurodegenerativas. 5. La vacunación no es solo «cosa de niños»: se debe vacunar a cualquier edad, tanto niños y adolescentes como adultos; tanto a población sana a lo largo de la vida como a personas que por su situación de salud pueden tener más riesgos. Y en algunas situaciones especiales (mujeres embarazadas, viajes internacionales, determinadas profesiones, etcétera) 6. Son solidarias: además de proteger a uno mismo, protegen a los demás, a nuestros contactos. Impiden la transmisión de la enfermedad y tienen efecto protector en otras personas no vacunadas o con pocas defensas: es lo que se conoce como «inmunidad de grupo». 7. Son seguras y efectivas: hay muchos falsos mitos sobre las vacunas, como que se encuentran entre los productos más seguros usados en Medicina y solo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosísimos controles y estudios. Cualquier vacuna puede causar algún efecto adverso, pero la mayoría de ellos son benignos, transitorios y fácilmente controlables. Además, existen muy pocas contraindicaciones reales para las vacunas. 8. Son un derecho básico: no hay razones para que un niño muera o padezca graves secuelas por una enfermedad prevenible mediante vacunación. En España, el Sistema Nacional de Salud (SNS) proporciona de manera gratuita la mayoría de las vacunas necesarias para todos los niños, en función de su edad. La decisión de vacunar a un menor corresponde a sus padres o tutores, pero «no debemos negarles a los niños este derecho». 9. Forman parte de un estilo de vida saludable: las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico para mantenerse sanos. 10. Consejos sobre vacunación: es necesario informarse del calendario de vacunas recomendadas y acudir al centro de salud en las fechas previstas. En ese momento habrá que llevar consigo el libro o tarjeta de vacunación para que se anoten las vacunas puestas. También hay que consultar con su pediatra o enfermera si tiene dudas, y hacerlo con suficiente antelación en caso de pretender viajar al extranjero.
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En el primer semestre del año ha habido el doble de contagios de sarampión en Europa que en todo 2017. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre el inquietante número de casos en alza. Considera que, después de los progresos en Europa para erradicarlo, ha habido una relajación en los sistemas de prevención. En algunos países se ha bajado del porcentaje del 95% de población vacunada. Un riesgo. La mitad de los 41.000 casos se han dado en Ucrania. Los otros países más afectados, con más de un millar de contagios, son Francia, Grecia, Italia, Rusia, Georgia y Serbia. Ya han muerto 37 afectados, 14 de ellos en Serbia. Ante esta epidemia, la Asociación Española de Pediatría recomendó este verano adelantar la vacunación de la «triple vírica», programada para el año de vida, a los niños mayores de seis meses que vayan a pasar una estancia prolongada en países como Rumanía, Francia, Italia o Grecia. En España, donde la cobertura de la primera dosis de la vacuna del sarampión cubre al 97% de la población según datos de la OMS, ha habido 184 casos de contagios en el primer semestre de este año, frente a los 142 que hubo en el mismo periodo del año anterior, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. La segunda dosis llega al 90% de la población. En los últimos 12 meses, supone cinco casos por cada millón de habitantes. A pesar del sensible aumento, está muy por debajo de países de nuestro entorno. En Francia, donde la cobertura de la primera dosis vacuna llega al 90% de la población y la segunda al 80%, en los últimos 12 meses ha habido 41 casos de sarampión por cada millón de habitantes. En Italia, con el 92% de cobertura en la primera dosis y el 86% en la segunda, 55 casos por millón. Contagios de sarampión en los seis primeros meses de 2018 - ABC El virus del sarampión se transmite por contacto directo y por el aire. Tiene una capacidad de contagio siete veces superior al virus de la gripe. Es una enfermedad endémica que solo se controla mediante la vacunación. La inmunidad de grupo permite evitar el contagio. «De forma natural, cuando se produce un brote, al avanzar la epidemia y aumentar el número de individuos inmunes, disminuye la probabilidad de contacto entre un susceptible y un infectado, hasta que llega un momento en el que se bloquea la transmisión del agente infeccioso», explica la Asociación Española de Vacunología. Para la inmunidad de grupo, los programas de vacunación sistemática tienen una importancia vital. «El hecho de vacunarse implica no solamente la protección individual, sino que mediante ella se está contribuyendo por solidaridad a la protección de toda la población», explica la Asociación Española de Vacunología. La OMS recuerda que toda persona no vacunada es vulnerable y, por tanto, anima a los gobiernos para llegar a los sectores de población no inmunizados. Antivacunas Actualmente existe una gran polémica en torno a los detractores de los programas de vacunación, que las consideran innecesarias o directamente peligrosas para la salud, a pesar de las recomendaciones de las autoridades sanitarias. En algunos países esta postura es alentada por los propios políticos. En Italia, el populista Movimiento 5 Estrellas, en el Gobierno, con un largo historial antivacunas, ha alentado el retraso en la edad de vacunación. El ministro del Interior, Matteo Salvini, afirma, en contra de la opinión médica, que establecer diez vacunas obligatorias es «inútil y a veces peligroso». La decisión personal, o de padres sobre sus hijos, no obstante, no es el único motivo por el cual las vacunas no llegan a un porcentaje mayor de población. En Ucrania, el país más afectado, por ejemplo, se debe a la falta de suministros de vacunas. En el continente europeo, la inmunización alcanzó en 2017 a un 90% de la población infantil, dos puntos más que el año anterior, según la OMS. Sin embargo, hay grandes diferencias entre países: mientras que algunos cubren al 95%, otros solo llegan al 70% de la población. En España, la cobertura es del 97% en la primera dosis de la vacuna del sarampión y del 90% en la segunda, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Argumentos de los pediatras para vacunar POR L. PERAITA Y C. FOMINAYA Estos son sus diez argumentos: 1. Protegen nuestra salud: las vacunas protegen frente a algunos virus y bacterias que causan enfermedades graves y potencialmente mortales. Activan nuestras defensas y nos ayudan a defendernos de los microorganismos. 2. Salvan vidas: actualmente siguen muriendo niños y adultos a causa de enfermedades que se podrían prevenir con vacunas, tales como la polio, el tétanos, la meningitis, la difteria, la tosferina. Sin lugar a dudas, la vacunación y la potabilización del agua han sido las intervenciones de salud pública que más vidas han salvado a lo largo de la historia, y lo siguen haciendo. 3. Pueden controlar y eliminar enfermedades: con el esfuerzo coordinado entre muchos países se puede conseguir erradicarlas para siempre. Un ejemplo es la viruela, que fue definitivamente erradicada en 1978, después de haber producido hasta 5 millones de muertes anuales. La polio está cercana a desaparecer, y otras enfermedades (difteria, tétanos, rubeola, etc.) han disminuido mucho. 4. Previenen algunos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas: está demostrado que la vacuna de la hepatitis B previene la cirrosis y el cáncer de hígado, y la vacuna del virus del papiloma humano (VPH),el cáncer de cuello de útero. La vacuna del sarampión, por su parte, previene enfermedades neurodegenerativas. 5. La vacunación no es solo «cosa de niños»: se debe vacunar a cualquier edad, tanto niños y adolescentes como adultos; tanto a población sana a lo largo de la vida como a personas que por su situación de salud pueden tener más riesgos. Y en algunas situaciones especiales (mujeres embarazadas, viajes internacionales, determinadas profesiones, etcétera) 6. Son solidarias: además de proteger a uno mismo, protegen a los demás, a nuestros contactos. Impiden la transmisión de la enfermedad y tienen efecto protector en otras personas no vacunadas o con pocas defensas: es lo que se conoce como «inmunidad de grupo». 7. Son seguras y efectivas: hay muchos falsos mitos sobre las vacunas, como que se encuentran entre los productos más seguros usados en Medicina y solo se aprueban después de haber sido sometidas a rigurosísimos controles y estudios. Cualquier vacuna puede causar algún efecto adverso, pero la mayoría de ellos son benignos, transitorios y fácilmente controlables. Además, existen muy pocas contraindicaciones reales para las vacunas. 8. Son un derecho básico: no hay razones para que un niño muera o padezca graves secuelas por una enfermedad prevenible mediante vacunación. En España, el Sistema Nacional de Salud (SNS) proporciona de manera gratuita la mayoría de las vacunas necesarias para todos los niños, en función de su edad. La decisión de vacunar a un menor corresponde a sus padres o tutores, pero «no debemos negarles a los niños este derecho». 9. Forman parte de un estilo de vida saludable: las vacunas son tan importantes como la alimentación y el ejercicio físico para mantenerse sanos. 10. Consejos sobre vacunación: es necesario informarse del calendario de vacunas recomendadas y acudir al centro de salud en las fechas previstas. En ese momento habrá que llevar consigo el libro o tarjeta de vacunación para que se anoten las vacunas puestas. También hay que consultar con su pediatra o enfermera si tiene dudas, y hacerlo con suficiente antelación en caso de pretender viajar al extranjero.
 
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