3 razones indiscutibles por las que debemos comer más verduras

Menos riesgo de tener de padecer una enfermedad cardiovascular o de fallecer por esta patología o por cualquier otra causa. Estas son las tres razones por las que deberíamos consumir más verduras en nuestra dieta. Lo afirma una investigación publicada en «Journal of the American Heart Association» que concluye que comer principalmente alimentos de origen vegetal y menos alimentos de origen animal puede estar relacionado con una mejor salud cardíaca y un menor riesgo de morir de un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otra enfermedad cardiovascular. «Aunque no es preciso renunciar totalmente a los alimentos derivados de animales, nuestro estudio sugiere que ingerir una mayor proporción de alimentos de origen vegetal y una menor de alimentos de origen animal puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otro tipo de enfermedad cardiovascular», señala el investigador principal, Casey M. Rebholz, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins (EE.UU.) Las personas que comen más verduras tienen un 16% menos de riesgo de tener una enfermedad cardiovascular como ataques cardíacos, derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca y otras afecciones Los investigadores revisaron una base de datos sobre el consumo de alimentos de más de 10.000 adultos estadounidenses de mediana edad que fueron monitorizados desde 1987 hasta 2016 y que no tenían enfermedad cardiovascular al inicio del estudio. A continuación, clasificaron los patrones de alimentación de los participantes en cuanto a la proporción de alimentos de origen vegetal que comieron versus alimentos de origen animal. Y los resultados mostraron que las personas que comieron más verduras tenían: - Un 16% menos de riesgo de tener una enfermedad cardiovascular como ataques cardíacos, derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca y otras afecciones - Un riesgo de un 32% menor de morir por una enfermedad cardiovascular - Una probabilidad de un 25% más baja de fallecer por cualquier causa en comparación con aquellos que consumieron la menor cantidad de alimentos de origen vegetal. La investigación futura sobre las dietas basadas en plantas debería examinar si la calidad de los alimentos vegetales afecta las enfermedades cardiovasculares y al riesgo de muerte «Nuestros hallazgos subrayan la importancia de centrarnos en la dieta. Puede haber cierta variabilidad en términos de alimentos individuales, pero para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, las personas deberían comer más verduras, nueces, cereales integrales, frutas, legumbres y menos alimentos de origen animal». Este es uno de los primeros estudios en examinar la proporción de patrones dietéticos basados en plantas versus animales en la población general, señaló Rebholz. Investigaciones anteriores han demostrado beneficios para la salud del corazón de las dietas basadas en plantas, pero solo en poblaciones específicas, como vegetarianos o adventistas del séptimo día, que comen una dieta principalmente vegana. Según el estudio, la investigación futura sobre las dietas basadas en plantas debería examinar si la calidad de los alimentos vegetales (saludables versus menos saludables) afecta las enfermedades cardiovasculares y al riesgo de muerte. No es recomendable comer habitualmente patatas fritas o una pizza de coliflor con queso de origen vegetal, ya que no solo tienen un bajo valor nutricional, sino que contiene mucha sal «La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda una dieta basada principalmente en verduras, siempre que los alimentos que elija sean ricos en nutrientes y bajos en azúcares añadidos, sodio (sal),colesterol y grasas saturadas y trans que obstruyan las arterias. Por ejemplo, no es recomendable comer habitualmente patatas fritas o una pizza de coliflor con queso de origen vegetal, ya que no solo tienen un bajo valor nutricional, sino que contiene mucha sal. Los alimentos no procesados, como fruta fresca, verduras y cereales son buenas opciones», apunta Mariell Jessup, de la Asociación Americana del Corazón.
Compartir:  Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google+Compartir por correoCompartir en PinterestCompartir en Whatsapp
Menos riesgo de tener de padecer una enfermedad cardiovascular o de fallecer por esta patología o por cualquier otra causa. Estas son las tres razones por las que deberíamos consumir más verduras en nuestra dieta. Lo afirma una investigación publicada en «Journal of the American Heart Association» que concluye que comer principalmente alimentos de origen vegetal y menos alimentos de origen animal puede estar relacionado con una mejor salud cardíaca y un menor riesgo de morir de un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otra enfermedad cardiovascular. «Aunque no es preciso renunciar totalmente a los alimentos derivados de animales, nuestro estudio sugiere que ingerir una mayor proporción de alimentos de origen vegetal y una menor de alimentos de origen animal puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otro tipo de enfermedad cardiovascular», señala el investigador principal, Casey M. Rebholz, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins (EE.UU.) Las personas que comen más verduras tienen un 16% menos de riesgo de tener una enfermedad cardiovascular como ataques cardíacos, derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca y otras afecciones Los investigadores revisaron una base de datos sobre el consumo de alimentos de más de 10.000 adultos estadounidenses de mediana edad que fueron monitorizados desde 1987 hasta 2016 y que no tenían enfermedad cardiovascular al inicio del estudio. A continuación, clasificaron los patrones de alimentación de los participantes en cuanto a la proporción de alimentos de origen vegetal que comieron versus alimentos de origen animal. Y los resultados mostraron que las personas que comieron más verduras tenían: - Un 16% menos de riesgo de tener una enfermedad cardiovascular como ataques cardíacos, derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca y otras afecciones - Un riesgo de un 32% menor de morir por una enfermedad cardiovascular - Una probabilidad de un 25% más baja de fallecer por cualquier causa en comparación con aquellos que consumieron la menor cantidad de alimentos de origen vegetal. La investigación futura sobre las dietas basadas en plantas debería examinar si la calidad de los alimentos vegetales afecta las enfermedades cardiovasculares y al riesgo de muerte «Nuestros hallazgos subrayan la importancia de centrarnos en la dieta. Puede haber cierta variabilidad en términos de alimentos individuales, pero para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, las personas deberían comer más verduras, nueces, cereales integrales, frutas, legumbres y menos alimentos de origen animal». Este es uno de los primeros estudios en examinar la proporción de patrones dietéticos basados en plantas versus animales en la población general, señaló Rebholz. Investigaciones anteriores han demostrado beneficios para la salud del corazón de las dietas basadas en plantas, pero solo en poblaciones específicas, como vegetarianos o adventistas del séptimo día, que comen una dieta principalmente vegana. Según el estudio, la investigación futura sobre las dietas basadas en plantas debería examinar si la calidad de los alimentos vegetales (saludables versus menos saludables) afecta las enfermedades cardiovasculares y al riesgo de muerte. No es recomendable comer habitualmente patatas fritas o una pizza de coliflor con queso de origen vegetal, ya que no solo tienen un bajo valor nutricional, sino que contiene mucha sal «La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda una dieta basada principalmente en verduras, siempre que los alimentos que elija sean ricos en nutrientes y bajos en azúcares añadidos, sodio (sal),colesterol y grasas saturadas y trans que obstruyan las arterias. Por ejemplo, no es recomendable comer habitualmente patatas fritas o una pizza de coliflor con queso de origen vegetal, ya que no solo tienen un bajo valor nutricional, sino que contiene mucha sal. Los alimentos no procesados, como fruta fresca, verduras y cereales son buenas opciones», apunta Mariell Jessup, de la Asociación Americana del Corazón.